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Atleta y activista: La verdad, según Carmelo Anthony

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Por Howard Bryant | Escritor Senior de ESPN.com — Contribución especial para el Semanario Acción

EN OTRA ÉPOCA, hubiera sido imposible sentarse con Carmelo Anthony dos semanas antes del inicio de la temporada de la NBA y no hablar acerca de basquetbol, no escuchar una sola palabra sobre los Knicks, su medalla olímpica de oro en Río o sus nuevos compañeros del equipo All-Star. Pero este no es un momento cualquiera en los Estados Unidos. Desde principios del verano, cuando seis policías de Baltimore, ciudad natal de Anthony, fueron declarados inocentes después de haber sido acusados de la muerte de Freddie Gray en abril de 2015, el básquetbol ha pasado a segundo plano para el jugador franquicia de los Knicks, y se ha convertido en un ciudadano comprometido y activo, consciente de su poder e influencia, y a menudo de los límites de los mismos. Recientemente pasamos una tarde juntos en Nueva York, charlando como ciudadanos negros y padres de familia, dialogando sobre raza y vigilancia policial, dueños y jugadores, y la politización cada vez mayor del deporte en un país en una situación de tensión tras los sucesos en Ferguson. Para Anthony, ya no hay vuelta atrás.

HOWARD BRYANT: Parece que el país ha alcanzado de cierta manera un punto de inflexión. Cuando hablo con gente más joven, la mayoría coincide: “Supuestamente ya deberíamos haber superado esto. Por eso me siento molesto”. Y después hablo con mis tíos y estos me dicen, “Mira, así son las cosas. No hay nada nuevo en esto”.

CARMELO ANTHONY: Estamos viviendo de nuevo la década de 1960. Toda las personas con las que hablo, mi madre, tíos y amigos, dicen lo mismo. Dicen, “Lo que estás viendo en este momento, ya lo hemos visto antes. Es nuevo para ti, pero no es nuevo para nosotros”. Creo que es mucho más grande y va más allá que solo ver lo que está sucediendo a tu alrededor. No solo la brutalidad policial, sino muchos otros problemas que se están ocultando. Nuestro sistema educacional es un desastre. Están cerrando escuelas a diestra y siniestra.

“Para mí lo de Freddie Gray fue lo que me avisó. Era como si algo simplemente explotara. Era como si ahora era el momento. Ya es suficiente.”

Carmelo Anthony

HB: Precisamente eso que estás comentando es lo que ha sido tan difícil para mí y la gente que quiere hablar sobre Colin Kaepernick. No se están enfocando en los motivos por los que está haciendo lo que está haciendo. Cuando miran Baltimore, no miran el tejido social de Baltimore. No hay parques. No hay infraestructura. ¿Cómo esperas que luzca si le están quitando todos los recursos a la comunidad?

CA: Cuando no hay recursos, muere la esperanza. No esperan nada. Cuando estaba creciendo, hacíamos cosas después de la escuela. Teníamos centros recreativos en nuestros vecindarios. Había parques donde podíamos jugar. Había campos de futbol americano a los que podíamos ir. Había distintas actividades que podías hacer. Me parece fascinante regresar a mi comunidad y simplemente escuchar a los niños que he conocido, o a sus padres. Lo que puedo extraer de las conversaciones es que simplemente quieren tener voz. Quieren ser escuchados. Dicen, “Queremos que todos nos escuchen”.

HB: Cuando hablas sobre esto, en realidad no te refieres concretamente a la brutalidad policial. Has dicho continuamente, “El sistema está roto”.

CA: El sistema está roto. Se propaga hacia abajo a todas partes de la sociedad. Es la educación. Debes estar educado para saber cómo tratar a la policía. La policía debe estar educada para saber cómo tratar a la gente. El sistema debe poner a los policías correctos en las situaciones adecuadas. Es decir, no puedes poner policías blancos en el barrio. Simplemente no lo puedes hacer. No saben cómo reaccionar. No saben cómo reaccionar ante esas situaciones. Nunca han vivido eso, ¿sabes? Cuando era chico, llamábamos a los policías por su nombre. Les dábamos apodos. Pero eso era posible porque nos entendíamos. Y cuando la policía blanca llegó al barrio, la policía negra dijo, “¡Oigan, tenemos todo bajo control”. Eso ya no sucede. Ahora, la policía negra tiene miedo de ir a las comunidades negras y la policía blanca dice, “Carajo, yo voy. Es un trabajo. Yo lo haré”. Sin saber qué es lo que va a suceder.

Considero que ahora los atletas expresan su ira por lo que están viendo, ¿y qué es lo que están viendo? Brutalidad policial. La policía está matando gente. No hemos visto ni una sola noticia sobre el cierre de escuelas. No hay centros recreativos. Nada de eso sale en las noticias. Lo único que ves es a la policía matando gente. Y si estoy sentado viendo eso todo el día, todos los días, me voy a sentir de cierta manera. Voy a sentir ira contra la policía. Si estuvieran mostrando los cierres de las escuelas y los motivos por los que esto está sucediendo y que no hay fondos para esto o el otro, también te sentirías de cierta manera sobre eso. Pero eso no es lo que están mostrando.

HB: Lo que más me molesta de todo esto es la opinión de la gente, especialmente sobre los atletas negros o los profesionales negros en general, piensan, “Bueno, eres exitoso. ¿Cuál es el problema?” Te tratan como si con el éxito tuvieras que renunciar a tu voz, cuando, en realidad, debería potenciar tu voz.

CA: El motivo por el que defiendo firmemente mis creencias es porque es algo que ha estado sucediendo desde siempre. Una parte de mí piensa, “No puedo pronunciarme sobre todas las cuestiones porque dirían, ‘Ya está hablando otra vez'”.

Pero cuando es un llamado poderoso, saber escoger el momento oportuno es lo más importante y, para mí, la situación de Freddie Gray fue la que me indignó. Es como si algo hubiera explotado. Fue como, [chasquea los dedos] había llegado el momento. Ya basta. Y todo el mundo comenzó a llamarme para decirme, “Deberíamos hacer esto o lo otro”, y yo solo respondí, “Yo me voy a casa”. Si quieren venir conmigo, pueden hacerlo, pero yo me voy a casa. No voy a llamar a los reporteros para salir en las noticias, realmente voy a ir. Quería sentirlo. Quería sentir el dolor. Quería sentir la tensión.

HB: Recuerdo una ocasión cuando iba a la universidad en Temple, que estaba simplemente caminando por la calle. Llegaron unos policías y me tiraron al suelo a punta de pistola. Cuando algo así sucede, no puede ser más personal.

CA: Cuando estás en ese entorno, es parte de tu vida. No puedes controlarlo. Y hasta que no sales de ese ambiente y comienzas a mirar el pasado piensas, “Vaya, esto es un desastre”. Me siento con distintas personas con las que crecí y comenzamos a rememorar, y cuando antes solía contar esa historia era graciosa ¿sabes? “¿Recuerdas cuando nos detuvieron? ¿Cuando la policía nos tiró al suelo o nos persiguió?” Era gracioso. Ahora, esa mierda ya no causa ninguna gracia.

HB: ¿Viste el video de Tulsa? [Nota de redacción: El video del asesinato del 16 de septiembre, captado por la cámara del tablero de un auto de policía, mostraba a una policía blanca que mató a tiros a un hombre negro desarmado, Terence Crutcher, durante un control de tránsito. La policía, Betty Shelby, se ha declarado no culpable del cargo de asesinato de primer grado].

CA: Sí, naturalmente.

HB: Lo vi y lo primero que pensé fue, “Eso es asesinato”. Eso fue lo primero que me impactó.

CA: Correcto, y lo podías ver con niños, e incluso los niños lo afirmarían. Es imposible esconder las noticias.

HB: Pero, aun así, hay mucha gente que no lo considera como un problema.

CA: Todo el mundo sabe que es un problema. Pero es mucho más profundo que eso. Va mucho más allá. El sistema está roto. Y continuaremos diciendo eso. ¿Cómo puedes sentarte y ver una ejecución en vivo? Y ahora se está volviendo la norma ver ese tipo de escenas. Cuando ahora lo ves piensas, “Vaya. Mataron a otra persona. Otro tipo recibió un disparo”. Y, como cualquier otra cosa, no todos los policías son malos. ¿Sabes a qué me refiero? Existen buenos jugadores, existen malos jugadores. Existen buenos escritores, existen malos escritores. Existen buenos bateristas, malos bateristas.

HB: Te has reunido con policías. ¿Cuál ha sido su reacción?

CA: Cuando hablas directamente con ellos, te percatas de lo limitado que estás en cuanto a lo que puedes hacer. Me he reunido con muchos de ellos, en todo el país, y lo entienden. Entienden que existen problemas. Y dicen, “No consentimos eso”.

HB: Pero…

CA: “Pero al final del día, apoyamos a los nuestros”. Dicen, “Todos somos policías y nos apegamos a nuestro código”. Y admito que parece una locura, pero lo comprendo, porque si algo le pasara a alguien de mi equipo, si se peleara, lo vas a proteger. Y desde esa perspectiva lo comprendes, pero te das cuenta de que lo que puedes hacer tiene limitaciones.

Y comprendes que están asustados. Cuando salen todos los días con el uniforme a ciertos barrios en los que no saben qué es lo que puede suceder. Y eso es porque existe desconfianza.

HB: La dinámica en el deporte, aparte de la la NHL, es la de propietarios blancos, medios blancos, entrenadores blancos, jugadores negros. Esta dinámica hace que sea difícil de entender. ¿Cómo sientes que tu mensaje ha sido recibido?

CA: Yo controlo mi propio mensaje. No voy a través de los medios tradicionales para llevar mi mensaje allí. Puedo crear lo que quiero y lo puse por ahí por mi cuenta.

HB: El gesto que decidas hacer esta temporada en apoyo a tu mensaje, como un equipo o individualmente, ¿cuál esperas que sea la reacción?

CA: La NBA es un gran apoyo. Ellos quieren unirse con nosotros y estar detrás de esto, pero al final del día, aún así es una corporación, por lo que hasta ahora ellos te van a dejar ir. Y un gesto no va a cambiar nada. Así que, independientemente de si nos encontramos por ahí y ponemos nuestros brazos alrededor del otro para mostrar la unidad y la solidaridad, por el otro lado, en el momento en que alguien va por ahí y pone su puño, que va a ser algo diferente.

Colin Kaepernick se sentó. Eso provocó una reacción diferente. Y la gente ni siquiera sabe por qué lo estaba haciendo. Ellos sólo pensaron que era una falta de respeto a los soldados reales y las personas que lucharon por el país, y no tenía nada que ver con eso.

HB: ¿Has hablado con Colin? ¿Cuál fue tu reacción inicial cuando lo viste?

CA: Hablé con él esa noche. Él se acercó a mí esa noche. Y estoy viendo y yo soy como, ‘OK’. Así como: ‘¿Qué sigue?’ De una manera muy respetuosa, era como, ‘Tomé esta etapa y, ya sabes, sólo quería llegar sus ideas sobre lo que está pasando’. Y yo dije: ‘Bueno, eres valiente’. Le dije: “Tú acabas de mostrar mucho valor en lo que acabas de hacer, pero ahora es la parte más difícil porque hay que mantenerlo en marcha. Así que si eso era sólo una cosa de una sola vez, entonces estás jodido. Pero ahora mantenlo en marcha y sé articulado y más detalles sobre por qué lo está haciendo, y se educado y bien informado de por qué lo estás haciendo así que cuando la gente te pregunte, puedas defender lo que tú crees adentro y realmente le hagas saber por qué.

“Le dije: ‘Tú acabas de mostrar mucho valor en lo que acabas de hacer, pero ahora es la parte más difícil porque hay que mantenerlo en marcha'”

Carmelo Anthony, sobre Colin Kaepernick

HB: ¿Estás hablando de los problemas que muchos en Estados Unidos en realidad no quieren hablar, sin embargo, tú jugaste por tu país y ganaste una medalla de oro. ¿Cómo te afecta ser llamado antipatriota?

CA: Es decir, que lo escuchan. Sólo pienso que es basura que alguien me llame antipatriota. Eso es totalmente basura. Me he comprometido con este país en muchos niveles diferentes. Comprometiéndome con USA Basketball desde que tenía 19 años de edad, jugando en cuatro Juegos Olímpicos, yendo a las diferentes partes del mundo. Donde estaban en guerra, ¿sabes? Viajar a Turquía, donde estaban bombardeando el edificio tres puertas más abajo de nosotros. Yendo a los juegos en los que tienes señales de ‘Abajo los Estados Unidos’ por ahí.

Tú está representando algo que es más grande que tú, más grande que los New Yok Knicks o cualquier otro equipo. Estás en representación de todo el país. Tienes el USA en el pecho, y cuando escuchasel himno nacional, independientemente de cómo te sientas al respecto, obtienes una sensación dentro de ti. Es por eso que las emociones salieron después del hecho, porque sabía lo que estaba pasando aquí en el país, en nuestras propias comunidades. Y para mí saber eso y todavía estar allí luchando y jugando y representando a nuestro país en el nivel más alto que puedes representarla en los deportes, era todo ese tipo de emociones.

HB: En la NBA, parece que tienes más poder que jugadores de la NFL, más que algunos jugadores de béisbol. Siempre pensé que pararse en 2014 durante el asunto de Donald Sterling era una verdadera oportunidad para que los jugadores hablaran.

CA: Dije lo mismo. Pero nunca me paré ahí ni dije nada acerca del tema Donald Sterling, porque al final del día, te das cuenta de que es más grande que tú. Es como la brutalidad policial con el sistema. El sistema está roto. Es una entidad más grande que tú. ¿Correcto? Así que estás tratando con algo mucho más poderoso que el tipo de controles que en todo el sentido de que se puede imaginar. La forma en que lo habría hecho si estaba cerca de mí es que no habría salido. Esa fue la oportunidad allí mismo: “No estoy jugando”. En ese momento no hubiera sido por el básquetbol en absoluto. Esa era una cuestión de raza. Ahí era cuando tú podías haber puesto tu pie en el suelo y decir: “No, nosotros no-No lo vamos a tener”.

HB: Don Yee, agente de Tom Brady, dijo que los jugadores no tienen idea de la cantidad de poder que tienen, que podrían traer este sistema entero abajo y crear algo para sí mismos si así lo deseaban. Si tan sólo me muevo en el sistema de los deportes, ¿hay algo diferente y algo mejor que debe hacerse?

CA: Creo que los recursos están ahí. Creo que somos lo suficientemente poderosos. Sólo puedo hablar en nombre de los jugadores de básquetbol. Somos lo suficientemente poderosos como para, si quisiéramos, crear nuestra propia liga. Pero todo el mundo tendría que estar dispuesto a hacer eso. Tienes que estar dispuesto a decir: “Esto es lo que voy a hacer. Estoy apoyando esto aquí” Porque al final del día, los atletas son la liga. Sin los atletas, no hay liga. Sin nosotros, no hay ellos. Y ellos no piensan así. Ellos dicen: “Somos su principal fuente de ingresos, por lo que me van a necesitar antes de que yo te necesite”. Creo que sólo hay que estar dispuesto a hacer eso. Tú tienes que estar dispuesto a hacer ese movimiento, y, ya sabes, la fuerza viene en números. Si tú no tienes esos números, no va a funcionar.

La gente en la posición de poder comprende ahora más que nunca que algunos de los atletas son tan poderosos como ellos. Y esa es la parte que asusta. Saber que, “Alguien que estoy pagando, ya sabes, es tan poderoso como yo. No quiero eso”.

HB: Hago el argumento de que en el siglo 21, el atleta negro negro es el profesional más influyente en los Estados Unidos. Hay una historia, una herencia de expresar lo que se siente. Sin embargo, a través de unos 30 años, a mediados de los años 70 hasta finales de los 90, que en realidad no se escuchó mucho. Así que la gente parecen sorprendidos cuando te escuchan hablar ahora.

CA: Se trataba de construir esa corporación. Y se trataba de construir el atleta perfecto. Michael Jordan entró, y trascendió el juego a otro nivel en la cancha y fuera de la cancha. Así que todo el mundo quería el típico atleta, atleta que traje de corte limpio. Políticamente correcto. Nunca habló fuera de su mensaje. Cuando tú tienes atletas que hablaron durante esa época de la que estás hablando, los que hablaron fueron marginados. Fue como, “Ponle el bozal en su cara”.

HB: Es la evolución del deportista. Ahora es el atleta como una corporación individual. Pero la diferencia es que tienes todas las otras etnias por ahí, llegan a estar orgullosos de lo que son. Tú oyes en los medios, muchos escritores que están como, “Bueno, yo no quiero ser un escritor negro. Yo sólo quiero ser un escritor” Y yo estoy como, “Bueno, ¿por qué no llegas a ser ambos?”

CA: Porque eso no es aceptado. Somos la única cultura, somos la única raza que no tiene lo nuestro. Para nosotros, qué tenemos? Tenemos el barrio. Pero no hay recursos en el barrio, aparte de las drogas. O tienes un buen tiro brincado o vendes droga. Esas otras razas por ahí, tienen sus propios barrios. Consiguieron su propia comunidad, sus propias tiendas. Ellos se apoyan mutuamente. Y nosotros no.

HB: ¿Y de dónde viene eso? Eso viene del hecho de que hemos separado la educación de la comunidad. Mi barrio en Dorchester, en Boston, en Roxbury cualquier familia negra que tenía alguna perspectiva, se fue. ¿Por qué? Para las escuelas.

CA: Porque no hay recursos.

HB: Y cuando se va la estabilidad, ¿qué queda?

CA: Nada. Desesperación.

HB: Sin embargo, escuchas esta disonancia cognitiva cuando Baltimore ataca y la gente dice: ‘¿Por qué están quemando las de sus propios barrios?’, sin darse cuenta de que no son los nuestros.

CA: Está bien. No somos dueños de nada. ¿Ese Rite Aid? Ese no es nuestro. Y eso es lo que estoy hablando cuando digo que todo es parte de algo más grande. Estos tiempos, que están locos. No se trata de la única cosa. El sistema está roto. Se oye a la gente decir, ‘Justicia o si no’. Creo que está empezando a ver cómo se ve el ‘o si no’.

Atleta y activista: La verdad, según Carmelo Anthony

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