SHARE

En uno de los momentos más esperados del segundo día de la convención demócrata en Filadelfia, la demócrata Hillary Clinton hizo historia este martes al convertirse en la primera candidata presidencial de un principal partido en EEUU, y ahora enfrenta el reto de ampliar su base de apoyo.

Durante las primarias, Clinton había conseguido el apoyo de al menos 2,383 delegados, los necesarios para amarrar la nominación presidencial.

Ahora todos los 4,764 delegados reunidos en Filadelfia hicieron el trámite oficial: Clinton consiguió 2,842 y Sanders, 1,865.

El legislador demócrata de Georgia e ícono del movimiento de los derechos civiles, el afroamericano John Lewis, fue el encargado de presentar la nominación oficial de Clinton, marcando un hito en los 238 años de democracia en EEUU.

Clinton tuvo que esperar ocho años para llegar a este momento -que ella denominó como “romper el techo de cristal”-, después de que en 2008 perdiera la nominación presidencial frente al entonces senador demócrata por Illinois, Barack Obama.

Pero ese año, Obama protagonizó otro momento histórico al ser nominado como el primer candidato presidencial afroamericano.

Hace 32 años, la fallecida abogada y diplomática demócrata Geraldine Ferraro (1935-2011) fue la primera mujer en ser candidata a la vicepresidencia de uno de los principales partidos del país.

Tanto Clinton como su rival en la contienda, el senador Bernie Sanders, aparecieron hoy en las papeletas de votación de los casi 5,000 delegados reunidos en el Wells Fargo Center, donde los delegados de cada uno de los 50 estados hicieron la votación oficial.

Tanto en las imágenes de televisión como en el enorme salón del Wells Fargo Center se proyectaba la euforia de los delegados de cada estado mientras se leían en voz alta los votos para cada precandidato.

Sanders nunca suspendió oficialmente su campaña electoral y, ante la resistencia de muchos de sus seguidores, el temor de líderes del “establishment” demócrata es que éstos protagonizaran una revuelta durante la votación.

Aunque durante la apertura de la convención, Sanders y otros líderes demócratas, incluyendo la primera dama, Michelle Obama, hicieron un llamado a la reconciliación de los bandos e instaron a los delegados a cerrar filas con Clinton, la discordia continuó hoy.

De hecho, durante un desayuno con miembros de la delegación de California, Sanders fue abucheado por sus propios seguidores cuando reiteró su llamado a la pacificación, mientras otros gritaban a todo pulmón su nombre “Bernie, Bernie!”.

“Es muy fácil abuchear, pero es más duro ver a tus hijos a la cara cuando éstos tengan que vivir bajo una presidencia de Donald Trump”, advirtió Sanders.

Sanders ha prometido continuar su “revolución política” contra la desigualdad salarial y la injusticia social mediante sendas organizaciones que lanzará este mismo año.

Clinton hizo historia como primera mujer candidata presidencial en EEUU

SHARE