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Las diferentes clases de comida producen cantidades distintas de calor corporal y se miden en la unidad caloría, a través de medios científicos modernos con gran exactitud.

De hecho, podemos prestar atención a la información que recoge el envase de cada alimento que compramos, y podemos comprobar que además del indicador caloría, se relacionan otros, tales como los índices de proteínas, colesterol, carbohidratos, potasio, sodio, etc., y en la medida que avancemos en el conocimiento de esa información más selectivos seremos a la hora de comprar nuestros alimentos.

Y sin dudas, el punto de partida para un régimen alimenticio saludable será en el supermercado con las compras de los alimentos estrictamente seleccionados y no otros, ya que solo podrás comer lo que llevas a casa.

Tomemos un ejemplo, Pancake “Bisquick”, que viene en crema mezclada con todos los ingredientes de modo que tan solo se le adiciona agua para preparar los deliciosos pancake, y que es costumbre comer en el desayuno. Por lo general son servidos tres en cada plato adicionando miel o sirope, lo que significan un contenido de 220 calorías según la etiqueta de dicho envase.

Puede ser, que dado su estatura y estructura corporal comiéndose un pancake sea suficiente alimento, y por ende los otras dos acumularan excesos de grasas en su organismo, con las respectivas consecuencias negativas para la salud.

Si empieza a medir los valores alimenticios a fin de planificar lo que vas a ingerir cada vez que comes en términos correctos para esta actividad: calorías, y lo comparas con los estimados que muestran las tablas profesionales al respecto según su talla, no resultara difícil apreciar la cantidad que debemos comer, y en muchos casos el plato de comida que acostumbrábamos comer, ahora puede que se comparta en dos y/o tres comidas con el nuevo régimen.

Y por supuesto, no se puede lograr este cambio en corto plazo bruscamente, sino que será poco a poco. Un equilibrio entre la ingestión de alimentos y su eliminación en forma de energía, necesita dedicar tiempo y ser perseverante.

La gran mayoría de las personas tienden a engordar por que comen mal y en exceso a lo que su cuerpo necesita, y las personas obesa tienen esa condición a un hecho triste que comen demasiado, mi modesta experiencia es que las personas consumen al menos el doble de lo que su cuerpo necesita estrictamente.

William Shakespeare reconocía el pesado fardo que los gordos arrastraban por la vida; y el consejo constructivo está en que además de hacer ejercicios, hay que tener sentido de hasta que cantidades y que balance de la comida es lo alimenticio para su cuerpo.

Y es que todos somos criaturas de costumbres buenas o malas, pueden edificar o destruir su salud, y del mismo modo el medio en que se desarrolla forma o deforma, así que si se sienta a la mesa en familia será una meta de todos proponerse comer saludable de modo que se convertirá en un habito de todos los miembro del núcleo familiar.

Como parte de este proceso, insistimos en vigilar la información que ofrecen los productos que compramos en el supermercado, incluso puede que nuevos sabores han de cultivarse y se incorporen a nuestras comidas, y eso puede requerir un esfuerzo de voluntad, pero no es renunciar a los placeres de la mesa, puede que le sorprenda que no conocía la mejor comida del mundo.

Además de modificar los hábitos alimentarios, la clave para mantenerse en el peso adecuado es la actividad física. De nada sirve que hagas regímenes de alimentación saludable exclusivamente, si no la vas a combinar con ejercicios, y para ello puedes contar con nuestros servicios en 3008 S Dixie Hwy, West Palm Beach, Fl 33405, o visite www.calvetpersonaltraining.com, o a través de nuestro teléfono 561-512-9081.

Comer conociendo el valor nutricional

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