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El sueño terminó de abruptamente… una vez más.

De nada sirvió la mejor marca de la Conferencia Nacional, la mejor del equipo en su historia, ni recibir la Postemporada en casa.

Los Dallas Cowboys fueron eliminados por los Green Bay Packers el domingo en su propio AT&T Stadium, frente a 93,396 personas en su mayoría vestidas de azul y plata y tendrán que esperar un año más para ver si logran el pase a un Juego de Campeonato de la NFC por vez primera desde 1995.

Los Cowboys perdieron 34-31 con gol de campo de último segundo, aunque la derrota se comenzó a escribir de manera paulatina y dolorosa desde casi el silbatazo inicial.

Errores de concentración de los entrenadores y jugadores, como tener 12 hombres en el huddle y pedir a uno de ellos que regrese a la banca, o tardar en la sustituciones para sufrir un castigo de un jugador extra cuando tenían yardaje positivo, así como usos ilegales de mano e interferencias innecesarias cavaron un hoyo desde el primer cuarto del que los Cowboys ya no pudieron salir.

“Nos metimos en un problema de castigos desde el principio y así es difícil“, dijo el corredor novato Ezekiel Elliott. “Fueron los castigos. Aprendimos que no se puede hacer eso en Playoffs. No puedes salir a dispararte tu mismo en el pie cuando estás enfrentando a una ofensiva como esa. Cometimos errores tontos y ellos nos hicieron pagar”.

Nadie, o quizá muy pocos, podrán quejarse de los novatos Dak Prescott y Elliott, quienes rebasaron las expectativas en su presentación de Postemporada.

Prescott mostró el carácter y habilidad para remontar una desventaja que para el segundo cuarto ya era de 18 puntos (21-3) e igualar el encuentro en dos ocasiones en los cuatro minutos finales.

Prescott lanzó para 302 yardas al completar 24 de 38 envíos, incluidos tres touchdowns y anotar uno más por carrera.

“Me sentí bien“, dijo Prescott. “Hasta el último segundo pensé que podíamos ganar. No hicimos las jugadas suficientes. Movimos el balón de arriba abajo toda la noche. Esto duele pero tiene que servirnos de experiencia“.

Elliott fue el mismo corredor que desgasta desde el arranque hasta el último cuarto, actitud que le srivió para acabar con 125 yardas en 22 acarreos.

Y por su lado, el receptor Dez Bryant tuvo su mejor partido de la temporada con 132 yardas de 12 recepciones.

Pero, el problema fue una defensiva que al final se rindió ante uno de los mejores jugador en la liga, Aaron Rodgers, quien por sí mismo puede acreditarse el boleto de sus Packers a la Final de la NFC que disputará el próximo domingo en Atlanta contra los Falcons.

Más allá de sus 356 yardas o 28 pases completos en 43 intentos, Rodgers hizo las jugadas cuando más se necesitaban. Por supuesto que eso incluye el envío de 36 yardas al ala cerrada Jared Cook, quien puso el balón en posición para que Mason Crosby conectara el gol de campo de 51 yardas para dejar tendidos a los Cowboys.
“Sólo me moví de la bolsa un poco. Vi a Davante (Adams) descubierto y a (Jared) Cook y (Randall) Cobb que se movían del otro lado”, “, explicó Rodgers. “Funcionó de la manera que esperábamos, con protección.

“Lane (Taylor) estuvo ahí bloqueando para mí y sólo voltee a ver dónde estaba Cook, quien hizo una gran recepción“, agregó Rodgers.

La defensiva de Dallas tendrá un receso de temporada largo pensando en que era imposible permitir casi con siete jugadores defensivos como “jardineros“ que Rodgers completara ese pase.

“Hoy aprendimos mucho. Vamos a seguir peleando. Vamos a seguir creyendo siempre en nosotros mismos. Vamos a seguir creyendo en que la siguiente jugada saldrá bien”, “, indicó Prescott. “Vamos seguir creyendo que nuestra defensiva va a detener y que la ofensiva puede anotar puntos.

“Eso hicimos (ante Packers), pero, al final fue insuficiente. Regalamos demasiado y contra un equipo como ese… ya ves el resultado“, sentenció el pasador texano.

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