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Será hasta el tercer intento en el que Cristiano Ronaldo juegue finalmente contra México. El astro portugués vivirá su primer duelo frente al Tri en la Copa Confederaciones luego de dos intentos fallidos, en los prefirieron reservarlo antes que exponerlo.

Cuando apenas tenía 21 años, CR7 jugó el Mundial de Alemania 2006, donde los lusitanos se enfrentaron a México en la Fase de Grupos, pero su entrenador de aquel momento, Luiz Filipe Scolari, pensó que era mejor que no disputara el cotejo frente al Tri al entender que ya era el tercero de la primera etapa y no había necesidad de arriesgarlo.

Ronaldo, de hecho, se quedó en las gradas del estadio de Gelsenkirchen junto a compañeros como Deco. Un factor que igualmente influyó para su suplencia fue que tenía una tarjeta amarilla y si recibía una más, sería suspendido para un próximo duelo ya en una fase decisiva. Fue el único juego que se perdió de los siete que disputó Portugal en dicho Mundial, en el que se quedaron con la cuarta plaza.

Ocho años después, antes de viajar rumbo a Brasil para el Mundial de 2014, México y Portugal se volvieron a ver las caras, pero ahora en un cotejo de preparación disputado en Boston. El portugués fue anunciado como una de las figuras como parte de la propaganda del encuentro, pero nuevamente no estuvo ni siquiera convocado para medirse al Tri.

En esa oportunidad, la razón de su ausencia fue que tenía una lesión en la rodilla izquierda y necesitaba reposo tras una larga campaña con el Real Madrid, en la que ganó su Décima Copa de Europa. Cristiano no vio minutos en ninguno de los partidos de preparación y fue hasta el Mundial que volvió a jugar. Medirse a México nuevamente fue un intento frustrado.

Hoy la historia es distinta. Ronaldo llega a la Copa Confederaciones tras una campaña en la que recibió más tiempo de descanso y llegó a punto al último y decisivo tramo, en el que ayudó al Real Madrid a ganar Liga y Liga de Campeones. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de disputar este certamen, no dudó en su asistencia al reconocer que es un torneo que nunca ha jugado y al que no es fácil asistir.

El próximo domingo, en Kazán, el astro luso debutará en una Copa Confederaciones y también tendrá por fin, su primer encuentro contra México.

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