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Cuba protesta como injustificada orden de salida de diplomáticos en EE.UU.

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El gobierno de Cuba calificó como una “acción injustificada” y una decisión “infundada e inaceptable” la reciente decisión del gobierno estadounidense de reducir el personal diplomático cubano en Estados Unidos en razón de incidentes médicos contra diplomáticos estadounidenses y sus familias en La Habana.

El Departamento de Estado anunció el 3 de octubre que 15 funcionarios diplomáticos cubanos debían abandonar en 7 días el territorio estadounidense, aduciendo que la decisión equipara el número de diplomáticos de EE.UU. que han quedado en La Habana a raíz de los “ataques” contra la salud de sus funcionarios en la isla.

En conferencia de prensa el martes, el canciller Bruno Rodríguez Padilla, rechazó que el gobierno de Cuba “no haya dado los pasos necesarios para prevenir los ataques” contra el personal diplomático estadounidense y sus familias, como asegura el gobierno estadounidense, y desmintió enfáticamente que los diplomáticos cubanos ordenados a salir de EE.UU, sean agentes de inteligencia.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores protesta enérgicamente y denuncia esta decisión infundada e inaceptable así como el pretexto utilizado para justificarla, al afirmarse de que el gobierno de Cuba no adoptó todas las medidas adecuadas para prevenir los alegados incidentes”, dijo Rodríguez.

El Ministro cubano dijo que advirtió al secretario de Estado de EE.UU. Rex Tillerson, “no tomar decisiones apresuradas sin sustento en evidencias, le instó a no politizar un asunto de esta naturaleza y le reiteró la solicitud de cooperación efectiva de las autoridades estadounidenses para esclarecer los hechos y concluir la investigación”.

Rodríguez insistió que el gobierno estadounidense está respondiendo “de manera precipitada inapropiada e irreflexiva sin evidencias sobre la ocurrencia de los hechos invocados en lo que Cuba no tiene responsabilidad alguna y sin que haya concluido la investigación en curso”.

Dijo que el pasado 26 de septiembre, personalmente informó al secretario Tillerson que Cuba, “cumple con toda seriedad y rigor” sus obligaciones con la Convención de Viena sobre las relaciones diplomáticas en lo que se refiere a la protección de la integridad de los agentes diplomáticos acreditados en el país, “en lo cual puede mostrar un historial impecable”.

Indicó que desde que la Embajada de EE.UU. y el Departamento de Estado informaron el 17 de febrero de este año sobre “los presuntos incidentes” de salud contra algunos funcionarios diplomáticos y sus familiares desde noviembre de 2016, las autoridades de la isla “han actuado con suma seriedad profesionalismo e inmediatez para esclarecer esta situación, e iniciaron una investigación exhaustiva y prioritaria por indicación del más alto nivel del gobierno cubano”.

Dijo que se reforzaron las medidas de protección de los diplomáticos estadounidenses y sus familiares y sus residencias, que se habilitaron nuevos canales de comunicación expedita de la Embajada con el Departamento de Seguridad Diplomática, y se creó un comité de expertos para el análisis integral de los hechos, integrados por autoridades policiales médicos y científicos.

Pero Rodríguez señaló que la información proporcionada por EE.UU. a las autoridades cubanas fue “ tardía, fraccionada e insuficiente”, por lo que Cuba solicitó “precisiones e informaciones adicionales que permitieran realizar una investigación seria y profunda”.

Dijo que la Embajada de los EE.UU. “solo entregó algunos datos” sobre los supuestos incidentes después que el 21 de febrero el presidente Raúl Castro reiterara personalmente al Encargado de Negocios de la misión diplomática la importancia de compartir más información y cooperar entre las autoridades competentes de ambos países.

Los datos posteriores, señaló, siguieron careciendo de descripciones o detalles que facilitaran la caracterización de hechos o identificación de posibles autores, “en caso de haberlos”, e indicó que en las semanas siguientes con nuevos reportes de lo que llamó “alegados incidentes”, Cuba reiteró la necesidad de una cooperación efectiva, amplió la solicitudes de información a las autoridades de EE.UU. e insistió en ser notificada “en tiempo real” de la ocurrencia de nuevos incidentes para actuar en forma oportuna.

El Ministro de Relaciones Exteriores cubano dijo que las informaciones que ha entregado Estados Unidos al comité de expertos cubano han llevado a la conclusión de que las mismas “son insuficientes y que el principal obstáculo para el esclarecimiento de los incidentes ha sido la falta de acceso directo a los afectados y a los médicos que los examinaron, la entrega tardía de evidencias y la carencia de valor de éstas”

Señaló además la ausencia de una información primaria fiable y contrastable y la imposibilidad de realizar intercambios con expertos de los EE.UU. con conocimientos sobre hechos de esta naturaleza y de la tecnología que pueda haberse empleado a pesar de haberlo planteado reiteradamente como una necesidad para avanzar en la investigación.

Apuntó que recién en junio, tras repetidas solicitudes de La Habana, representantes de agencias estadounidense especializadas viajaron a la isla para reunirse con sus contrapartes cubanos y prometieron cooperar en forma sustantiva en la investigación de los incidentes.

Destacó que las visitas se realizaron nuevamente en agosto y septiembre y que el gobierno cubano les permitió “trabajar en el terreno por primera vez en más de 50 años”, dándoles todas las facilidades incluyendo la posibilidad de importar equipamiento “como muestra de buena voluntad y del gran interés del gobierno cubano en concluir la investigación”.

Rodríguez dijo que aunque valoran positivamente las visitas en las que los especialistas estadounidenses “han reconocido el alto nivel profesional de la investigación emprendida por Cuba con un elevado componente técnico y científico”, el resultado preliminar ha arrojado que hasta el momento de acuerdo con la información disponible y los datos proporcionados por los EE.UU. “ no existen evidencias de la ocurrencia de los alegados incidentes ni de las causas y el origen de las afecciones de salud notificadas por los diplomáticos estadounidenses y sus familiares”.

“Tampoco se han identificado posibles autores ni personas con motivaciones, intenciones o medios para ejecutar este tipo de acciones ni se ha establecido la presencia de personas o medios sospechosos en los lugares donde se han reportado los hechos ni en sus alrededores”.

Dijo que las autoridades cubanas no están familiarizadas con equipos ni tecnologías que puedan ser utilizadas para este propósito, ni cuentan con información que indique su presencia en este país.

Rodríguez rechazó categóricamente cualquier responsabilidad del gobierno cubano en los alegados hechos, y reafirmó que Cuba “jamas ha perpetrado ni perpetrará ataques de ninguna naturaleza contra funcionarios diplomáticos ni sus familiares sin excepción, (y) tampoco ha permitido ni permitirá que su territorio sea utilizado por terceros con este propósito”.

El jefe diplomático cubano calificó la medida contra los diplomáticos cubanos como una decisión “de carácter eminentemente político”, porque no hay resultados investigativos concluyentes ni pruebas de los incidentes que estarían afectando a los funcionarios estadounidenses en la Isla.

También instó a las autoridades competentes del gobierno estadounidense “a no continuar politizando este asunto”, que advirtió “puede provocar una escalada indeseada así como enrarecer y hacer retroceder más las relaciones bilaterales ya afectadas por el anuncio de una nueva política realizado en junio pasado por el presidente Donald Trump”.

No obstante, el canciller Rodríguez reiteró la disposición del gobierno cubano a continuar propiciando “una cooperación seria y objetiva” entre las autoridades de ambos países con el fin de lograr el esclarecimiento de los hechos y concluir la investigación, para lo cual reiteró, será esencial la colaboración más eficiente de las agencias competentes de los EE.UU.

En respuesta a reporteros, el Ministro cubano dijo que la decisión estadounidense de pedir la salida de 15 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington “solo beneficia a quienes quisieran descarrilar la posibilidad de que la relación entre ambos países continue avanzando, (y) a quienes quisieran hacer revertir los progresos alcanzados en los últimos años. Solo pueden beneficiar a oscuros intereses de un puñado de personas”, afirmó.

Preguntado sobre diplomáticos canadienses que presuntamente han sufrido ataques similares a los denunciados por EE.UU. contra sus diplomáticos, Rodríguez dijo que “las autoridades cubanas están en contacto y cooperación con las autoridades canadienses”.

Indicó que la retirada del personal diplomático cubano ha dejado a la Embajada de Cuba en Washington con un solo funcionario, igual que la Embajada de EE.UU. en La Habana. Cuestionó el razonamiento estadounidense de equiparar el número de diplomáticos en ambos países, una decisión que llamó unilateral y arbitraria, indicando que Cuba no ha tomado medidas contra EE.UU. como para que Washington tome lo que llamó una medida de “represalia”.

Rodríguez también acusó a funcionarios del Departamento de Estado que informan anónimamente a la prensa estadounidense, de estar “constantemente filtrando información malintencionada con objetivos políticos” y calificó de “retórica incomprensible”, y cantinflesca la explicación dada el martes por la mañana por un funcionario no identificado del Departamento de Estado sobre la decisión de retirar a los diplomáticos cubanos de territorio estadounidense y cómo esta impactará la reunificación familiar y otorgamiento de visas para inmigrantes y visitantes a Estados Unidos.

Sugirió que no se puede evaluar el impacto de la reducción del personal diplomático en ambos países al cortar bruscamente y casi de manera total los servicios consulares, que ha dejado en situación de “extraordinaria precariedad” al consulado de Cuba en Washington, al punto que sólo se mantendrán disponibles los servicios de urgencia.

“Si el gobierno de EE.UU. aplicara estos estándares para su servicio exterior tendría q estar cerrando ahora docenas de embajadas en el mundo”, dijo el canciller Rodríguez.

El diplomático reiteró la decisión del gobierno cubano de continuar la investigación en cualquier condición y volvió a solicitar que se comparta la evidencia, se permitan encuentros entre los médicos de EE.UU. y cubanos que han tratado los incidentes de salud contra diplomáticos estadounidenses y sus familiares y se realice una cooperación más efectiva.

— VOA

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