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portada ratonesNuevo Estudio Rejuvenece a Ratones viejos

Nuevos estudios podrían significar un nuevo futuro para la recarga de nuestros cerebros envejecientes y nuevos enfoques terapéuticos para el tratamiento de enfermedades como el Alzheimer.

En el nuevo estudio, investigadores utilizaron sofisticadas técnicas para precisar los numerosos cambios neurofisiológicos en los cerebros de ratones viejos, y compararon el desempeño de los ratones de más edad después de haber recibido infusiones de plasma (la parte libre de células de la sangre) de ratones jóvenes.

En experimentos previos se había puesto de manifiesto que las regiones claves en el cerebro de ratones de edad expuestos a sangre de ratones jóvenes producían más células nerviosas nuevas. El resultado fue que los cerebros viejos comenzaron a funcionar de manera similar al de los ratones jóvenes.

Por el contrario, la exposición de ratones jóvenes a la sangre de los ratones viejos tuvo el efecto opuesto con respecto a la nueva producción de las células nerviosas, y también redujeron la capacidad de los ratones jóvenes a navegar en sus entornos.

Esta vez, los investigadores comprobaron los cambios dentro de los circuitos cerebrales y las células nerviosas individuales, así como las mejoras demostrables en el aprendizaje y la memoria.

En primer lugar, examinaron pares de ratones cuyos sistemas circulatorio había sido quirúrgicamente unidos. Los miembros de estos pares, conocidos como ratones parabióticos, comparten un suministro de sangre acumulada.

El grupo prestó especial atención en estos ratones parabióticos al hipocampo del cerebro. En los ratones y seres humanos, el hipocampo es crítico para la formación de la memoria, en particular el recuerdo y el reconocimiento de patrones espaciales.

El hipocampo también es extremadamente vulnerable al proceso normal de envejecimiento. En demencias tales como la enfermedad de Alzheimer, el deterioro del hipocampo se acelera, dando lugar a una incapacidad para formar nuevos recuerdos.

Cuando los investigadores compararon los hipocampos de los ratones de edad cuyos sistemas circulatorio habían sido unidos con los de los ratones jóvenes, encontraron diferencias consistentes en una serie de medidas bioquímicas, anatómicas y electrofisiológicas que se saben son importantes para la codificación de los circuitos de células nerviosas.

El hipocampo de los ratones de más edad que habían sido unidos a los ratones más jóvenes al final se parecía más a los de los ratones jóvenes, con mayor cantidad de ciertas sustancias que las células del hipocampo producen durante el aprendizaje.

También las células nerviosas del hipocampo de los miembros mayores con parejas parabióticas jóvenes mostraron una mayor capacidad para fortalecer las conexiones entre una célula nerviosa y otra, algo esencial para el aprendizaje y la memoria.

En resumen, era como si estos viejos cerebros se rejuvenecieran gracias a la sangre joven.

Luego sometieron a los ratones más viejos regulares a una prueba en la que fueron entrenados para localizar rápidamente una plataforma sumergida en un recipiente lleno de agua.

Los ratones tenían que orientarse rápidamente a sí mismos utilizando señales de memoria proporcionadas. Los investigadores inyectaron ratones viejos por vía intravenosa con el plasma de los ratones jóvenes o viejos y los sometieron a la prueba. Por lo general, los ratones de más edad no tratados se desempeñaron mal en comparación con los ratones jóvenes, lo mismo ocurrió cuando se inyectaron con el plasma de los ratones viejos. Sin embargo, cuando los ratones fueron infundidos con plasma de los ratones jóvenes, los ratones viejos lo hicieron mucho mejor en la prueba.

Hay factores presentes en la sangre de ratones jóvenes que pueden recargar el cerebro de un ratón viejo para que funcione más como el de los jóvenes.

Los científicos están trabajando intensamente para averiguar cuáles son esos factores y de los tejidos con los que se originan.

Aunque aún no se sabe si esto funciona en los humanos, esto será descubierto más temprano que tarde.

(Fuente: Estudio científico Young blood reverses age-related impairments in cognitive function and synaptic plasticity in mice. (La sangre joven invierte impedimentos relacionados con la edad en la función cognitiva y la plasticidad sináptica en ratones.) Nature Medicine, 2014. Saul A Villeda, et al.
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