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En plena pelea con sus socios europeos, en particular con la poderosa canciller alemana, Angela Merkel, Donald Trump decidió retirar a Estados Unidos del acuerdo de París sobre el clima, según indicaron “dos fuentes cercanas al gobierno” a medio locales.

Así lo informó este miércoles el portal de noticias Axios, citando a dos fuentes no identificadas con conocimiento directo de la decisión. El sitio informa que los detalles de la retirada del Acuerdo de París están siendo pulidos por un pequeño equipo conducido por Scott Pruitt, el titular de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA).

Siempre según Axios, el equipo dirigido por Pruitt debe decidir si se inicia un retiro completo y formal (que llevaría unos tres años) o si se abandona el acuerdo de la ONU de manera rápida y extrema

Trump se negó a aprobar el acuerdo de cambio climático en la cumbre del G7, el grupo de las naciones ricas, del sábado en Taormina, argumentando que necesitaba más tiempo para decidir. Él presidente entonces tuiteó que anunciaría su decisión esta semana.

La decisión del presidente podría tener un efecto dominó sobre la participación de otros países respecto a la limitación de contaminación por combustibles fósiles, lo que haría casi imposible y extremadamente costoso detener las catástrofes por el cambio climático. Esa es la conclusión de los investigadores y científicos que evalúan el impacto de Trump en la salud del clima.

Además, salir del acuerdo de París es el mayor golpe de Trump al legado de Barack Obama. Envía una clara señal al resto del mundo de que Estados Unidos no prioriza el cambio climático y amenaza con aplastar todo el tratado.

“Un invento chino”

Durante su campaña electoral, Trump criticó duramente el Acuerdo de París y cuestionó el cambio climático, un fenómeno que llegó a calificar de “invento” de los chinos, y ya como presidente decidió iniciar un proceso para revisar si a EE.UU le conviene seguir formando parte del pacto.

Según la Casa Blanca, Trump quería escuchar a sus socios en el G7, el grupo de las siete democracias más industrializadas del mundo, antes de tomar una decisión al respecto.

Pese a la presión ejercida por el presidente francés, Emmanuel Macron, o la canciller alemana, la declaración final de la cumbre del G7 reconoció que Estados Unidos “no está en posición de alcanzar un consenso” sobre la lucha contra el cambio climático. Hasta el Papa Francisco habría intervenido para convencer a Trump sobre los peligros del calentamiento mundial.

Los miembros del G7, salvo EE.UU, reiteraron en esa declaración su compromiso de implementar “rápidamente” el Acuerdo de París.

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