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Si ves tres personas, estás en la mayoría. Si ves cuatro, tienes poder de concentración. Si ves cinco eres muy observador(a). Si ves seis estás en la minoría, los más creativos.

La semana pasada comenzamos a comentar el libro El Secreto de la Oración, de Neville Goddard. Vimos como el autor sugiere que cuando usted imagina con lujos de detalles, y con emoción genuina, lo que desea conseguir, su mente subconsciente cree que ello es una realidad, que “aquello que usted desea” es ya suyo.

También vimos como Neville explica que la oración es un “movimiento psicológico”. Es el arte de moverse del problema a su solución. Y el autor explica que hay que aprender a moverse hacia un cambio, ya sea en su cuenta bancaria, en su soledad, o en sus ilusiones. Pero ¿cómo aprender a dominar el arte del movimiento mental? Se trata de un tipo de movimiento interno. Moverse en su imaginación hasta el momento en que usted haya logrado lo que quiere.

Y Goddard asegura que uno puede moverse mentalmente en el espacio y en el tiempo, y dice que el primer movimiento creativo registrado en Las Escrituras es cuando Jesús caminó sobre las aguas.

Un amigo recientemente compartió este sueño conmigo –dice Neville— Estábamos en un jardín y me contó todos sus deseos, entonces le dije: “No lo desees, vívelo”. Esto es cierto. ¡Deseo es pensar en algo! ¡Vivir es pensar desde algo! No vayas por la vida deseando. Vive tu deseo. Cree que ya se ha cumplido. Cree que es verdad, porque una suposición, aunque sea falsa, si persiste en el pensamiento se convertirá en realidad.

¿Ves la diferencia? Pensar EN algo es sólo imaginarlo, un acto despojado de fuerza creativa. Pero pensar DESDE algo, es ya estar allí, donde se ha materializado tu deseo. Y para aprender a hacerlo, Neville nos ofrece un ejercicio maravilloso que voy a reproducir a continuación:

Mi viejo amigo, Abdullah, me dio este ejercicio. –dice Neville—Todos los días me sentaba en mi sala de estar donde no podía ver el teléfono en el pasillo. Con los ojos cerrados, yo asumía que estaba en la silla al lado del teléfono. Entonces me sentaba de nuevo en la sala de estar. Esto lo hice una y otra vez. Así descubrí la sensación de cambiar de movimiento.

Hagámoslo: siéntate en cualquier lugar de tu casa. Digamos, la cocina. Cierra los ojos. Imagina que de pronto estás en otro lugar, tal vez el cuarto. Hazlo muchas veces hasta que sientas la verdadera sensación de estar en un lugar o en el otro. No tienes que caminar en tu visión o imaginación, simplemente verte físicamente allí. Si te sientas, siente la silla donde estás sentada(o), ve lo que hay alrededor, cómo huele. Es como en el sueño. En un sueño si estás en un lugar y quieres un vaso de agua, no tienes que ir hasta el refrigerador, de pronto el vaso aparece en tu mano. Ese es el poder del pensamiento.

Neville sigue diciendo:

Este ejercicio fue muy útil para mí. Si lo intenta, usted descubrirá cuán versátil usted se vuelve. Practique el arte del movimiento, y un día descubrirá que por el mismo acto de imaginar, usted logra separarse de su cuerpo físico y se coloca exactamente donde usted se está imaginando estar.

La semana próxima veremos como movernos de la pobreza a un estado donde no existe la escasez.

Concentración: La puerta hacia la genialidad

Durante las ultimas semanas, hemos estado hablando de la importancia de la concentración y hemos propuesto varios ejercicios para entrenarla. Todos sabemos que la mente es como un monito loco que salta de un lado al otro sin poder quedarse mucho tiempo en ningún lugar o idea.

Ese saltar de un pensamiento al otro reduce nuestra capacidad mental. Todos los genios de la historia han logrado una gran capacidad de concentración.

Ya se que lo he dicho anteriormente pero vale la pena repetirlo hasta el cansancio: imagina el poder mental que lograrías si aprendieras a controlar tu mente y tu cuerpo.

Cuando haces una tarea de la escuela, o un trabajo cualquiera, generalmente lo haces con muy poco poder mental, porque estás actuando distraídamente. Así el producto tiene que ser mediocre como mínimo. De ahora en adelante, trata de concentrarte en lo que estás haciendo, aunque sea dos o tres veces al día. Si estás cocinando pon todo tu ser en ello. No permitas que tu mente se vaya de juerga. Igualmente si estás caminando, escribiendo, o leyendo. La mayor parte de las veces que leemos estamos haciéndolo automáticamente, y no pensando en lo que leemos. Por eso lo que lees no se queda en tu mente. Usa la lectura como entrenamiento mental también. Cuando leas, no hagas nada más. Relájate, lee un pequeño párrafo, detente y piensa en lo que has leído. ¿Tienes ideas personales al respecto? Cual es el punto más importante del párrafo? ¿Te gustaría aprender más sobre ello? Si, puedes, haz una nota sobre el mismo. Si no lo haces así: tu lectura será tiempo perdido. ¿Mucho trabajo? Si te parece mucho trabajo, mejor es que ni intentes leer porque estarás perdiendo el tiempo.

La persona que sabe controlar su mente es la dueña de su vida y de lo que logra en ella, no una esclava de las distracciones.

Un ejercicio que se debe hacer a diario es poner tu “fuerza de voluntad” en algo. Empieza por una cosa simple y poco a poco ponte pruebas mas difíciles. Tienes que tener paciencia porque no es fácil hacerlo, pero pronto verás que valieron la pena todos los sacrificios ya que los beneficios que recibes a cambio serán fantásticos.

Ejercicio 1 –Desarrolla tu Fuerza de Voluntad

Un ejercicio de fuerza de voluntad que puedes hacer es cuando sientas alguna picazón en tu cuerpo. La nariz, el brazo, el ojo. Cuando la sientas no vayas corriendo a rascarte. Pon atención a la picazón… ¿cómo se siente? ¿que desearías hacer? Piensa en por qué te pica. Haz un mapa mental de la picazón.

Ejercicio 2 -Desarrolla tu Sentido del Olfato

Toma un diente de ajo, un pedacito de cebolla, una naranja y un limón. Estos son productos de olores muy fuertes y por eso sirven para comenzar.

Cierra tus ojos y pídele a alguien que te acerque cualquiera de ellos a la nariz, a distintas distancias. Describe el olor.

En otra ocasión puedes tomar otros productos, como distintos tipos de flores, maderas, cosas de olores menos fuertes y trata de definirlos sin verlos. Cuando vayas a caminar, a la playa o al parque, trata de identificar los distintos olores que llegan a ti.

Si lo haces con regularidad verás como el poder del olfato se incrementa. ¿Para qué te sirve este ejercicio? Tú percibes el mundo que te rodea a través de tus sentidos. Mientras más finos y entrenados estén, mejor percibirás ese mundo y más balanceadas serán tus capacidades mentales. A través de esos ejercicios estás entrenando tu mente.

El Secreto de cómo Conseguir lo que Deseas

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