Home Religión El Señor nos llama a confiar y ser fiables

El Señor nos llama a confiar y ser fiables

SHARE

El tema de la confianza aparece en todas las lecturas del domingo 2 de marzo, la confianza plena en Dios a la cual se nos invita, y la fidelidad a la cual nosotros mismos hemos sido llamados. Actualmente hay muchas familias están sufriendo mucho, a causa de la crisis económica. Muchas personas están preocupadas, al no ver salida para la situación precaria en la cual se encuentran. En un momento en el cual el mundo parece estar boca abajo, el concepto de la confianza nos puede ser difícil.

Isaías pone en boca del pueblo de Jerusalén una expresión de duda, de sentirse abandonado, y el Señor responde: “¿Puede acaso una madre olvidarse de su criatura hasta dejar de enternecerse por el hijo de sus entrañas? Aunque hubiera una madre que se olvidara, yo nunca me olvidaré de ti”. El Salmista expresa su confianza en Dios: “Descansa sólo en Dios, alma mía, porque él es mi esperanza”. Y Jesús nos atrae hacia su propia confianza perfecta en su Padre: “El Padre celestial ya sabe que ustedes tienen necesidad de (estas cosas). Por consiguiente, busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura”.

San Pablo, en la segunda lectura, escribe de la necesidad de ser “servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios”. Entonces añade: “Ahora bien, lo que se busca en un administrador es que sea fiel”. No sólo es fiel Dios, sino que también nosotros estamos llamados ser fieles. El que juzga nuestra fidelidad, según el Apóstol, es el Señor.

Esta confianza a la cual somos llamados y la fidelidad que se nos pide no quiere decir que todo siempre irá cómo queremos. La confianza nos permite mantenernos firmes precisamente cuando las cosas parecen ir mal, porque sabemos que Dios está con nosotros.

Quizás por algunos de nosotros donde nos cueste más trabajo confiar es precisamente que nosotros mismos podamos ser fieles. Conocemos tan bien nuestras propias debilidades que podemos sentir la tentación de abandonar la lucha por la santidad. Oímos el llamado del Salmista de confiar plenamente en Dios: “Pueblo suyo, confía en él”. Confiemos en la fidelidad de Dios. Podamos confiar que solamente Él nos puede dar la gracia para ser fieles nosotros mismos.

Pasaje sugerido de la Palabra de Dios – Mateo 6, 33-34: “No se preocupen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá ya sus propias preocupaciones. A cada día le bastan sus propios problemas”.

(Lecturas para el domingo 27 de febrero: Isaías 49, 14-15; Salmo 62; 1 Corintios 4, 1-5; Mateo 6, 24-34)

El Señor nos llama a confiar y ser fiables

SHARE