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Washington— El representante republicano Mario Díaz Balart de Florida, una pieza clave en la Cámara en cuanto al asunto de la inmigración, se reunió con el líder del Partido Republicano para hacerles una última súplica a los republicanos para que actúen sobre la reforma de inmigración de cara a la crisis actual. Le respondieron que ese tema permanecería estático durante el resto del año.

En una entrevista, Díaz Balart confirmó esa reunión y dijo que se siente “muy decepcionado” de la decisión que tomó su partido de no considerar el tema. Crucialmente, señaló que el rechazo de los líderes del Partido Republicano a seguir adelante es el obstáculo primordial para la reforma. Agregó que ya tiene preparada la legislación y que las conversaciones que ha tenido lo han convencido de que un sólido número de republicanos y demócratas la hubiera apoyado.

Díaz Balart también está en desacuerdo con su partido en dos maneras claves respecto a la inmigración. Dijo que la crisis actual en la frontera es un argumento a favor de la reforma, no en contra de ella. Descartó el argumento realizado por muchos republicanos de que la respuesta adecuada a la crisis actual es dar por terminada la Acción Diferida para las personas que llegaron al país durante su niñez, el programa de Obama para diferir las deportaciones de los Dreamers.

“Me siento seriamente decepcionado”, dijo Díaz Balart. “Tenemos una oportunidad histórica para arreglar un sistema que todos saben que está fracturado. Estamos desperdiciando esa oportunidad. Lo que importa es que ya tenemos preparada una propuesta de ley. Tenemos un apoyo bipartidista. Pero me dijeron que no vamos a considerarla en este año”.

La propuesta de ley de la que habla Díaz Balart no ha sido dada a conocer públicamente, pero según reportes indican que podría ofrecer algún tipo de estatus legal para los 11 millones de indocumentados, junto con detonadores simultáneos en cuanto a la seguridad fronteriza que habría que solucionar para que el proceso continúe los lineamientos básicos de la solución es que todos saben que serían la base para el compromiso de este asunto, SI los líderes republicanos permiten que siga adelante.

Díaz Balart descartó la idea –presionado por muchos republicanos– de que las deportaciones aplazadas de los Dreamers han provocado la crisis actual. Muchos han hecho un llamado para dar por terminado el DACA –mostrándolo como un imán para los niños que están llegando actualmente– y deportar a los Dreamers.

“No estoy de acuerdo con eso”, dijo Díaz Balart acerca de esa postura. “Hay algo que tiene que decirse acerca de la idea de que la política incoherente del presidente ha provocado que la situación empeore. Aunque tenemos una crisis de miles de niños no acompañados que actualmente están bajo nuestra custodia. No sé cómo se puede deportar a alguien que ha estado en el país durante muchos años y que ha hecho de todo y ha asistido a la escuela no sé de qué manera podría ayudar eso”.

Díaz Balart descartó la idea de que la crisis actual es una razón para no seguir adelante con la reforma, como muchos republicanos han argumentado, ya que aseguran que es una prueba mayor de la falla que ha tenido Obama para asegurar la frontera y de que no ha trabajado para solucionar una crisis mayor.

“La crisis actual ha lanzado una cubeta de agua fría sobre la reforma y sobre mí, eso es lo interesante”, dijo Díaz Balart. “Es precisamente otra demostración de que tenemos un sistema fracturado que tiene que ser arreglado. Ya contamos con la legislación para hacerlo”.

Los comentarios de este representante son otro indicio de que el obstáculo primordial para continuar y solucionar la crisis en la frontera siempre ha sido que los líderes del Partido Republicano de la Cámara se han rehusado a hacerlo. La reacción republicana al actual desastre en la frontera– lo tratan como un argumento en contra de una reforma más amplia, cuando de hecho es un argumento a favor de ella –sólo deja de manifiesto esta verdad dominante acerca del debate.

Fuerte crítica de Díaz-Balart a liderazgo republicano

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