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Cada año los equipos campeones de distintos deportes tienen por tradición realizar una visita al presidente de los Estados Unidos en la Casa Blanca, sin embargo, este año al menos tres jugadores de los Philadelphia Eagles han dejado en claro que no tienen pensado seguir la tradición.

Luego de su victoria del domingo, 41-33 sobre los New England Patriots, Philadelphia se ganó el derecho de visitar al presidente Donald Trump, quien este año ha criticado a los jugadores de la NFL por sus protestas contra distintas causas sociales arrodillándose durante la ceremonia del Himno Nacional y a la liga por permitirlo.

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“No, personalmente no espero asistir”, declaró el back defensivo Malcolm Jenkins durante una entrevista con CNN. “Mi mensaje ha sido claro todo el año. Estoy por crear un cambio positivo en las comunidades de donde vengo, ya sea Philadelphia, New Jersey, Ohio, Louisiana o todo el país.

“Quiero ver un cambio en nuestro sistema de justicia penal, quiero presionar por avances económicos y educativos en comunidades de color y de bajos recursos”.

Sin embargo, Jenkins no es el único jugador que ha expresado su rechazo a la visita.

“No, no iré a la Casa Blanca, ¿están bromeando?”, señaló el liniero defensivo Chris Long durante una entrevista en el podcast “Pardon My Take” durante la semana previa al Super Bowl. Long tampoco asistió a la Casa Blanca el año pasado tras consagrarse campeón con los Patriots al igual que el corredor LeGarrette Blount, quien también dejó New England para jugar con Philadelphia este año.

Durante la semana previa al Super Bowl, el receptor abierto Torrey Smith aclaró que las protestas no son contra el Himno Nacional.