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La comedia de Sony que generó una amenaza terrorista

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La sabiduría popular indica que es bueno que hablen de uno, aunque estén diciendo cosas malas. Pues la película The Interview ha llevado este concepto al extremo del terrorismo internacional.

En un principio, la película es una comedia más. Dave Skylark (James Franco) es el presentador, y Aaron Rapoport (Seth Rogen), el productor de un programa televisivo sobre celebridades. Un día reciben una llamada de parte del líder supremo de Corea del Norte, Kim Jong-un (Randall Park), quien es fanático del show y quiere participar en él. Pero la CIA se entera de su viaje a Pyongyang y les propone una misión extraperiodística: asesinar a su entrevistado.

Como se puede ver en el último trailer publicado por Sony, se trata de una comedia más, en donde la mayoría de los chistes provienen de la diferencia cultural entre occidente y oriente, y en la ignorancia de los dos protagonistas. Por citar un ejemplo, el personaje de Franco, en su arrogancia de conductor televisivo, corrige al líder norocoreano cuando este dice “Stalin”. “En mi país se pronuncia Stalone”, explica el estadounidense, confundiendo al histórico líder soviético con el actor de Rocky y Rambo.

Sin embargo, hubo un grupo de gente al cual nada de esto le causó gracia. Se trata de los hackers autodenominados Guardianes de la Paz, que el 24 de noviembre atacaron los servidores de Sony Pictures Entertainment, distribuidora de The Interview. Ese mismo día, la compañía había publicado en Youtube el trailer final de la película.

Si bien el FBI está investigando el ciberataque y Corea del Norte negó su responsabilidad en el mismo, al líder real de dicho país tampoco le divirtió la película. Kim Jong-un dijo que The Interview era “el más descarado acto de terrorismo y guerra”, e incluso amenazó con tomar una “contramedida despiadada”.

Escándalos y amenazas

Desde aquel fatídico día de noviembre hasta ahora, Sony se ha convertido en noticia cotidiana por las nuevas informaciones robadas que se filtran a la prensa.

Así se supo que la oscarizada actriz Jennifer Lawrence cobró menos que sus tres compañeros masculinos de reparto por Escándalo americano, que la copresidenta de Sony piensa que Angelina Jolie es una “niña mimada con poco talento”, y que los empleados de la productora consideran que las películas de Adam Sandler repiten una misma fórmula. Por si esto fuera poco, se subieron a internet cinco películas enteras de la compañía, se filtraron varios negocios truncos y hasta burlas racistas hacia el presidente de Estados Unidos, Barack Obama (ver recuadro).

Pero para los hackers no resultó suficiente provocarle pérdidas económicas, arruinar su imagen pública e incitar varias demandas de exempleados a causa de estas filtraciones. El martes, los Guardianes de la Paz enviaron la amenaza más grave hasta el momento.

“En cada lugar donde se exhiba The Interview, incluyendo el estreno, vamos a mostrar en el momento y con claridad el amargo destino al que deben ser condenados aquellos que buscan diversión en el terror”, decía el comunicado. Este, además, recordaba el 11 de setiembre de 2001 y recomendaba a las personas “mantenerse lejos” de los cines que proyecten la película.

Como consecuencia, varios cines estadounidenses comenzaron a anunciar que no exhibirían la comedia hasta que finalmente ayer Sony decidió posponer su estreno de forma indefinida. Por su parte, los actores y amigos Franco y Rogen cancelaron las entrevistas con todos los medios.

El golpe cultural

El personaje de Franco se sube a un tanque de guerra junto con Kim Jong-un y aprieta un botón que parece ser parte de un “sistema de sonido”. El líder norcoreano intenta frenarlo, pero no lo consigue. Al instante, empieza a sonar Firework, de Katy Perry. “Nunca antes había escuchado esto en mi vida”, dice el mandatario avergonzado. “¡Amo a Katy Perry!”, replica el estadounidense. Acto seguido, ambos cantan y se mueven al compás de este hit pop.

Los norcoreanos “no tienen libertad de expresión, entonces no entienden que la gente invente cosas” para las películas, dijo Rogen al diario The New York Times en una de las pocas entrevistas que él y Franco dieron. De hecho, la entrevista se publicó el miércoles, el día en que apareció la amenaza mencionando el 11 de setiembre.

En ese entonces, Rogen y Franco, quienes ya habían actuado juntos en comedias como Pineapple Express (2008) y Este es el fin (2013), se tomaban las amenazas con cierta liviandad. “Nadie me ha dicho oficialmente que esté demostrado que nuestra película es en 100% la causa de cualquiera de estas cosas. No somos los primeros en mostrar cuán loco es Corea del Norte, los mitos que existen allí y las rarezas del régimen. The Daily Show hace chistes sobre acontecimientos de la vida real todas las noches. South Park lo hace una vez por semana”, dijo Rogen al diario.

Cuando el periodista de The New York Times les preguntó si retratar a Kim Jong-un como villano resultó controversial dentro de la producción, Rogen, quien también dirigió y guionó la película, dijo: “Hubo mucha discusión. Pero no es que tomamos una posición arriesgada. No es que desde el punto de vista político uno deba mirar a ambos bandos. Él es malo. Es controversial para él, pero para el resto de la gente está bien. Para su información, Sony nos dejó hacerlo”.

Rogen incluso contó que, ante las primeras amenazas, Sony les preguntó si “podían considerar” no matar a Kim Jong-un en el final de la película. “Nop”, fue la respuesta.

Para los lectores que se están sintiendo decepcionados por saber el final de la película, vale decir que la explícita muerte del líder norcoreano (en cámara lenta) es una de las tantas filtraciones de los hackers, por lo que ya se puede ver en internet. También es importante recordar que, para nosotros, los occidentales, The Interview no es más que una comedia donde se burlan de un acontecimiento real, llevándolo al extremo del ridículo. Fin de la historia.

La comedia de Sony que generó una amenaza terrorista. “The Interview”, un filme sobre el complot para asesinar al líder norcoreano

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