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En la jornada de exaltación de la Santa Cruz, Francisco destacó en el Angelus del mediodía la persecución de los cristianos que defienden su fe. Ese ensañamiento anticristiano se extiende también, dijo, “en los países y ambientes que en línea de principio sostienen defender la libertad y los derechos humanos. El Papa argentino afirmó además que “la humanidad parece no haber aprendido la lección de la locura de la guerra”

Francisco reprochó a países que afirman respetar la libertad y los derechos humanos “donde los creyentes, especialmente los cristianos, encuentran limitaciones y discriminaciones”. Por eso en la jornada de exaltación de la Santa Cruz “los recordamos especialmente”.

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El Papa recordó que el sábado visitó el sagrario de Redipuglia en el nordeste italiano, cerca de la frontera con Austria, donde recordó a los millones de muertos de la Primera Guerra Mundial. Bergoglio tambien rindió homenaje a los 14.500 soldados muertos que yacen en un cementerio vecino. En Redipuglia están las tumbas de cien mil víctimas mortales.

Francisco dijo que las cifras de la Primera Guerra Mundial (1914-18) de la cual se cumplen cien años, “son espantosas”. “Se habla de alrededor de ocho millones de jovenes soldados caídos y de siete millones de civiles. Una locura de la cual la humanidad no ha aprendido la lección”.

La Santa Cruz se ha revelado “el máximo de amor de Dios por la humanidad”. Dios “nos ha dado el hijo para salvarnos: Jesús murió en la Cruz y “fue fiel hasta el fin al diseño de amor del Padre”.

Por último el Papa informó a los miles de fieles que llenaban la plaza de San Pedro que mañana en la República Centroafricana, “conmovida desde hace un año y medio por sanguinarias violencias, comenzará la misión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para favorecer la pacificación y proteger a la población civil”.

“Aseguro el empeño y la oración de la Iglesia Católica para alentar el esfuerzo de la Comunidad Internacional, que ayuda a los centroafricanos de buena voluntad, para que la violencia ceda el paso al diálogo. Que el Señor acompañe este trabajo por la paz”.

“La humanidad parece no haber aprendido la lección de la locura de la guerra”