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Cuando llegué a los Estados Unidos de América sabia, como todo emigrante, que dejar a las personas que uno quiere atrás era como arrancarme un pedazo de mi corazón, pero quizás por mi edad e inmadurez, en aquel tiempo no sabía medir el impacto que se sufre con la emigración. Un día me contaron que mi abuelo tenía cáncer y poco tiempo después me llamaron para darme la triste noticia de su partida. Nunca pude pronosticar la tormenta de emociones que su pérdida provocó en mí. En aquel momento no podía decir con palabras todo lo que sentía, solo existían amargas lagrimas y una fuerte presión en mi pecho que me ahogaba la voz.

Poco tiempo después me presente a un examen donde me pedían escribir una composición con un tema específico. El tema era: si pudieras decirle algo a alguien, ¿a quien fuera? y ¿Qué le dijeras? Al momento descubrí que parte de mi gran dolor, por la muerte de mi abuelo, encerraba un fuerte sentimiento de culpabilidad por no haberle podido expresar ciertas palabras a mi abuelo. Esto fue lo que escribí en mi composición aliviando a media aquella presión acumulada en mi pecho:

Quisiera decirte que estoy orgulloso de ti, que fuiste sabio en tu silencio y profundo en tu mirada. Quisiera decirte que aprendí de tu alegría y de las grietas en tu cara.

Quisiera decirte que se rompen mis sueños en las madrugadas por soñarte, y darme cuenta que soñaba.

Quisiera decirte que me faltaron palabras para expresar cuanto te amaba, que te extrañe mientras me faltabas y aun te extraño mientras me faltas.

Quisiera decirte que te entendí y no te culpo de nada, que no dejaste un vacío, porque tu corazón sembraba; que me hiciera muy feliz si en mis hijos descubro rasgos de tu cara y en sus corazones llevaran las cualidades de tu alma.

Quisiera decirte que te quise en tu presente y te quiero en la distancia, que la muerte no es un adiós si no un descanso al alma.

Quisiera haberte dicho adiós, pero aun, de mi pecho no te escapas.

Hablemos en serio, a veces no nos damos cuenta del valor que tienen las palabras, del valor que tiene el tiempo y las personas que tenemos a nuestro alrededor hasta el día que nos golpea una triste realidad en la cara. Mientras tenga la oportunidad, aproveche y exprese su amor con palabras a esa persona que usted quiere y déjele saber cuánto ella significa para usted, no deje que la vergüenza, la distancia, ni el tiempo le robe la oportunidad de expresar lo que usted siente por esa persona. Recuerde algo, decir esas simples palabras de amor hoy pueden ayudar a rebasar la peor tormenta que se avecine mañana.

Para compartir su opinión, inquietud o sugerencia, puede hacerlo al correo electrónico de hablemosenserio@yahoo.com

La importancia de expresar amor

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