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La primera dama, Melania Trump, “está bien y descansa esta mañana” tras ser sometida con éxito a una operación quirúrgica para tratar una problema en el riñón y permanecerá hospitalizada posiblemente durante el resto de la semana, informó su oficina de la Casa Blanca.

Melania fue hospitalizada ayer en el centro médico militar nacional Walter Reed, un hospital a las afueras de Washington al que tradicionalmente acuden los presidentes y sus familias para evaluar su estado de salud.

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“La primera dama se encuentra bien y está descansando esta mañana”, dijo la directora de comunicaciones de la primera dama, Stephanie Grisham.

Tras la intervención, su aseguró que Melania está deseando recuperarse para poder continuar su trabajo “en nombre de los niños”, pues este mismo mes lanzó una campaña bautizada “Be Best” (Sé mejor) y que busca promover una vida más sana para los niños, así como combatir el acoso en Internet y el abuso de opioides.

Melania Trump es la primera primera dama que tiene que pasar por el quirófano para someterse a una operación seria desde que, en octubre de 1987, una de sus antecesoras Nancy Reagan (1981-1989) tuviera una mastectomía, luego de que le detectaran cáncer de seno.

El presidente Donald Trump permaneció en la Casa Blanca mientras su esposa era operada, aunque por la tarde la visitó en el hospital militar.

En los últimos meses el matrimonio Trump ha mostrado públicamente una menor sintonía y eso ha alimentado los rumores sobre posibles problemas a raíz del escándalo de la actriz porno Stormy Daniels, que asegura que tuvo una aventura con el magnate en 2006, cuando él ya estaba casado con Melania.

Rompiendo con la tradición, Melania no se mudó a la Casa Blanca cuando su marido asumió el poder en enero de 2016 y, durante seis meses, siguió viviendo en su ático de la Torre Trump en Manhattan (Nueva York) mientras su único hijo, Barron, de 12 años, terminó el curso escolar.

Desde el principio, Melania Trump guardó un perfil bajo y, en su papel de primera dama, ha sido menos activa que sus predecesoras, Michelle Obama y Laura Bush, quienes impulsaron varias causas como la lucha contra la obesidad infantil o la promoción de la lectura, respectivamente.