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San Luis Río Colorado, Son., 14 Jun (Notimex).- Al menos mil 500 mujeres campesinas laboran en las parcelas de este municipio fronterizo de Sonora, en la cosecha de hortalizas que tiene una alta demanda por su calidad en Estados Unidos y Europa.

La mayoría de ellas son madres de familia, por lo que durante la reciente campaña electoral dialogaron con los candidatos a algún cargo en el gobierno del estado sobre su principal preocupación, sus hijos, la necesidad de guarderías y becas educativas para ellos.

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En lo general, en la región tienen buenas condiciones de trabajo, pues para cumplir con la calidad de exportación requerida por el mercado internacional, los agroindustriales de los vegetales requieren estándares altos de higiene, inocuidad y seguridad laboral.

El jornalero agrícola, Julio Hernández Ruiz, manifestó: “Las mujeres son buenas para el trabajo. Es que son más dedicadas y muchos de los compañeros hombres a veces llegan crudos y eso no deja rendir el trabajo”.

Opinó que las trabajadoras mujeres, en especial si son madres solteras, son más cumplidoras con el empleo y su familia, porque saben que si ellas fallan, pues sus hijos van a estar sin comer, “como que eso les puede mucho”.

Para la trabajadora del campo, Liliana Cárdenas, el emplearse en el amarre de cebollines puede significar que pueden llevarles a sus hijos alrededor de mil 200 pesos por semana, con lo que saca adelante los gastos de su hogar.

“Nomás estudié hasta la primaria completa, me salí de la secundaria, entonces como tengo tres hijos vengo a trabajar al campo. Es algo difícil pero cuando menos tenemos asegurada la comida de la semana”, expresó.

Las condiciones del campo le han ayudado a encontrar la fortaleza para seguir adelante, para luchar por sus hijos y sólo desea que ellos tengan la oportunidad de estudiar y tener un mejor trabajo, “es lo que todos queremos, ¿no?”.

De acuerdo con la Unión Regional de Productores de Hortalizas y Frutas, que preside Enrique Carrasco Gutiérrez, cada año se siembran entre cuatro mil y cinco mil hectáreas de parcelas de vegetales en este municipio, principalmente de cebollín, espárrago, brócoli, coles y otros.

Mencionó que durante años y desde esta región también se han exportado cargamentos de hortalizas a Japón, Europa y otras naciones.

Aunque el mercado principal se encuentra en los Estados Unidos, donde los consumidores buscan calidad y que se cumpla con los estándares de inocuidad alimentaria.

Si los vegetales cumplen con la inocuidad alimentaria, “es motivo de que los productos que se envían a otros países estén entre los más buscados por los consumidores principalmente por su alta calidad y sanidad”, subrayó.

El mayordomo general de la empresa hortícola Bustamante, Parra y Asociados, una de las principales de la región, Modesto Martínez Pedregó, comentó que en temporada alta los productores de vegetales ocupan a más de tres mil jornaleros.

Son ocho plantas empacadoras con sus respectivos campos de cultivo, dijo, “en cuanto a la mano de obra hay equidad de género, mitad y mitad, más o menos es la cantidad de gente que ocupamos”.

Como la mayoría de los trabajadores y trabajadoras son residentes de las comunidades rurales localizadas en el mismo valle agrícola del municipio, pueden regresar a su domicilio por las tardes luego de la jornada laboral.

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) local, Álvaro Gutiérrez Esquivel, mencionó que el sector hortícola y sus trabajadores y trabajadoras son un sector importante para la economía de la región.

Destacó que esta derrama de salarios, junto con las divisas que se atraen debido a las exportaciones, permite que haya circulante en esta región de la frontera de Sonora.

En ellos tienen un papel importante las mujeres del campo, quienes adquieren diversos artículos de consumo cotidiano en el comercio de la región.
NTX/JJR/CRA/LNP

Mujeres participan activamente en cosecha de hortalizas