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(AP) — El Senado de Carolina del Sur aprobó ayer retirar la bandera confederada de un asta en terrenos del edificio del Poder Legislativo, aunque la propuesta aún requiere la aprobación de la Cámara Baja y de la gobernadora.

La iniciativa necesita la aprobación de dos terceras partes de cada cámara.

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La gobernadora Nikki Haley ha dicho que quiere que la bandera sea retirada y que firmará la ley.

La votación de ayer llega menos de una semana después del 15to aniversario del retiro de esa insignia del domo del Capitolio de Carolina del Sur, donde ondeó desde inicios de la década de 1960 antes de ser trasladada junto a un monumento que honra a soldados confederados.

“Nosotros ahora tenemos la oportunidad, la obligación de colocar el signo de exclamación sobre una extraordinaria narrativa de bien y mal, de amor y compasión que tomará su lugar en los libros de Historia”, dijo el senador republicano Tom Davis.

Ignorado

Los legisladores no tomaron en cuenta el asunto de la insignia durante mucho tiempo, hasta la muerte de nueve personas de raza negra durante una sesión de estudios bíblicos en una histórica iglesia el 17 de junio pasado.

Horas antes, el Senado rechazó un mar de enmiendas: una en el sentido de que la bandera confederada sólo sería izada en el Día de Recuerdo del Movimiento Confederado, y otra que dejaría a los votantes la decisión sobre el destino de la bandera.

Aunque la medida cuente con el apoyo de la gobernadora, hay indicios de que la propuesta podría tener mayores dificultades para ser aprobada en la Cámara de Representantes. Algunos republicanos poderosos no han dicho cómo votarán, incluido el presidente de la cámara baja Jay Lucas.

Quitarían la bandera