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Sin regalos y con pocas luces: Venezuela vive su Navidad más triste

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People queue to buy staple items outside state-run Bicentenario supermarket in Caracas August 4, 2015. Venezuelan supermarkets are increasingly being targeted by looters, as swollen lines and prolonged food shortages spark frustration in the OPEC nation struggling with an economic crisis. Shoppers routinely spend hours in lines to buy consumer staples ranging from corn flour to laundry soap, turning lines into venues for shoving matches and now more frequent attempts to plunder shops. Picture taken on August 4, 2015. REUTERS/Carlos Garcia Rawlins

Cuando millones tienen problemas para comprar comida en medio de la crisis venezolana, la Navidad no se vislumbra como una época feliz para muchas familias que encuentran imposible comprar regalos, decorar sus casas y hasta preparar la cena de Nochebuena.

Acercándose a su tercer año de recesión, Venezuela sufre de escasez y una inflación de tres dígitos que han obligado a un número creciente de padres a simplemente cancelar los festejos.

El panorama de 2016 se ensombreció aún más con una ola de saqueos y disturbios que azotó a varias ciudades del país el fin de semana, dejando tres fallecidos, cientos de detenidos, un gran número de comercios arruinados y poblados militarizados.

“El año pasado compré de todo para mi hija. Este año tuve que decirle que está muy difícil y que no va a llegar el Niño Jesús”, dijo Dileida Palacios, de 40 años, mientras esperaba un ómnibus en Caracas, vestida de luto por el asesinato hace pocas semanas de su hijo en una de las ciudades más peligrosas del mundo. En Venezuela, los chicos tradicionalmente le piden sus regalos al Niño Jesús, aunque también a Santa Claus o San Nicolás.

Según una encuesta reciente, alrededor del 38,5% de los venezolanos piensa que esta Navidad será peor que la pasada, y un 35% considera que serán las peores de sus vidas, según Ratio/UCAB, una consultora de la Universidad Católica Andrés Bello, una de las principales del país, en alianza con la firma local Ecoanalítica.

Caracas, por ejemplo, se preciaba por exponer lucidas decoraciones con intrincadas tramas de luces y adornos. Pero este año la ciudad se ve apagada. Muchos comercios están vacíos, cerrados o tienen a la venta juguetes, árboles y comida navideña, como la tradicional hallaca, a precios excesivos.

“Le pedí a Santa comida para mi familia y una comunidad limpia”, dijo Helen Ramírez, de 8 años, habitante de Petare, uno de los barrios humildes más grandes de América latina.

También pidió unos patines rosados de la serie de Disney Soy Luna que cuestan unos 400.000 bolívares, el equivalente a 150 dólares al cambio del mercado paralelo y aproximadamente 14 sueldos mínimos, algo que su familia no puede pagar.

“Este año ni decoramos la casa”, dijo Nelys Benavides, su abuela, en un evento de caridad donde regalaban juguetes.

El presidente Nicolás Maduro acusa a los empresarios y a la oposición de querer arruinarle la Navidad a los 30 millones de venezolanos, especulando y acaparando con los productos.

“No le hagan cartas a Santa Claus porque no les va a llegar nada. En Venezuela llegará el Niño Jesús, y en todo caso San Nicolás”, indicó.

“Eso sí, sin barba. San Nicolás con bigotes”, afirmó mientras reía y señalaba su mostacho.

A pesar de los disturbios recientes, el gobierno ha mantenido su agenda regular de festejos, conciertos, encendidos de luces e incluso -en un movimiento más controversial- empezó a distribuir casi 4 millones de juguetes que confiscó a una importadora local.

Sus críticos aducen que Maduro quiere distraer a la fuerza a los venezolanos de los profundos problemas de su país.

“Al Niño Jesús hay que protegerlo, ¿verdad?”, dijo la semana pasada el mandatario comentando sobre el decomiso.

Denuncian arrestos de opositores

El diputado venezolano Julio Borges informó ayer de la detención “ilegal” de los dirigentes de su partido, Primero Justicia (PJ), Carlos Andrés García y Eduard Cogollo, luego de los hechos de violencia ocurridos en el estado de Apure (Oeste). “Es irresponsable arremeter judicialmente contra quien no ha cometido delito sólo para que Nicolás Maduro tenga a quien culpar por su propia incapacidad”, dijo Borges en un comunicado.

El 11 del actual, el presidente de Venezuela anunció la salida de circulación del billete de 100 bolívares, el de más alta denominación del país, lo que agudizó la falta de efectivo. Las protestas de la población terminaron con disturbios y saqueos en varios estados del país.

“A Carlos Andrés García le están imputando los delitos de hurto calificado, daño violento, incendio en grado de participación e instigación pública a delinquir, mientras que a Eduard Cogollo lo están inculpando por incendio en grado de participación, instigación a delinquir y daño violento”, explicó el comunicado de PJ.

“Maduro, no trates de tapar el caos que generaste en Apure y el resto del país persiguiendo inocentes que nada tienen que ver con la crisis que creó tu improvisación”, dijo Borges, en referencia a la salida del billete y la contraorden del presidente de que volviera a circular una semana después.

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