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La joven inglesa Eloise Parry soñaba con viajar y dedicar su vida a trabajar con jóvenes y sus familias. Y a pesar de que la muchacha rubia y de ojos verdes se ve muy delgada en las fotos que ahora emergen, consumió una sobredosis de un peligroso fármaco usado ilegalmente para bajar de peso. Parry tuvo una muerte horrible a los 21 años.

“Literalmente se estaba quemando por dentro”, dijo su madre, Fiona, en una declaración divulgada a la prensa. “Los médicos nunca tuvieron oportunidad de salvarla”.

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El pasado domingo 12 de abril, Parry comenzó a sentirse mal y condujo ella misma hasta la sala de emergencia del hospital Royal Shrewsbury en Inglaterra. Al llegar, les contó a los médicos que había comprado unas pastillas adelgazantes en Internet y había consumido una dosis más alta de la recomendada. Cuando el reporte de toxicidad llegó, su suerte estaba sellada.

“El medicamento estaba en su sistema, no había antídoto, dos pastillas era una dosis letal y ella había tomado ocho”, relató Fiona Parry.

La joven murió en poco más de 24 horas. Había consumido una sustancia llamada DNP (2,4-dinitrofenol), que no es apta para el consumo humano pero se vende en Internet.

El DNP es un producto químico industrial que se usa como fertilizante y se vende ilegalmente en las píldoras de dieta como una sustancia para quemar grasa. Los usuarios de esas píldoras experimentan un alza del metabolismo, lo que lleva a la pérdida de peso, pero tomar un par de tabletas puede ser fatal. El consumo de cantidades más bajas durante períodos más largos podría conducir a cataratas y lesiones en la piel y daños en el corazón, la sangre y el sistema nervioso.

En Estados Unidos está estrictamente prohibida desde 1938.

Los signos de intoxicación aguda incluyen náuseas, vómitos, inquietud, piel enrojecida, sudoración, mareos, dolores de cabeza, respiración rápida y el ritmo cardíaco irregular.

Ahora la policía y las autoridades médicas de la localidad inglesa de West Mercia investigan dónde la joven compró las pastillas y cómo se anunciaban en Internet. Pero el caso de Parry no es el primero que se reporta en el Reino Unido. En 2013, la joven Sarah Houston, de 23 años, falleció tras consumir una combinación letal de DNP con antidepresivos. Al año siguiente, Chris Mapletof, de 22 años, murió también por una sobredosis del fármaco.

Ahora los padres de ambos jóvenes lideran una campaña para que se criminalice la posesión y suministro de DNP en el país. En total, 66 personas han muerto en todo el mundo a causa de sobredosis de DNP, varias de ellas en Reino Unido.

Terrible muerte de joven que tomó pastilla para adelgazar