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Una fuerte señal para evitar casos de acoso

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A pesar de todos los antecedentes normativos y los numerosos testimonios de las víctimas sobre la existencia del acoso sexual, el tema tomó difusión pública en estos días, a partir de las denuncias de actrices de Hollywood contra el productor Harvey Weinstein y se instaló mundialmente por la campaña, que vía redes sociales, impulsó la actriz Alyssa Milano para alentar a las víctimas a dar su testimonio y denunciar estos hechos.

Esto nos hace reflexionar sobre el poder que la sociedad tiene como regulador de las acciones de las personas al visibilizar, primero, aquellas actitudes o actos que no se corresponden con una conducta ética compartida en pos del bien común y , en segundo orden, sancionarlas a través de la exposición pública.

La notoriedad de las actrices que denunciaron y la campaña, su acceso a los medios de comunicación, la existencia de las tecnologías y los recursos materiales y simbólicos con los que contaron facilitaron los resultados.

Es inspirador que la puesta en la agenda pública de este tipo de discriminación y violencia de género sea una enérgica advertencia para los acosadores sobre las consecuencias que puede desencadenar su posible accionar. Además, inspira a la sociedad a apoyar a aquellas mujeres que no cuentan con las posibilidades de estas actrices y que sufren múltiples discriminaciones por ser pobres, indígenas, afrodescendientes,pobladoras de zonas rurales y urbanas desfavorecidas, discapacitadas, niñas, adolescentes, migrantes, con opciones e identidades sexo-genéricas diversas y privadas de libertad para que también puedan tener la oportunidad de tener una vida libre de violencia, sin ser víctimas de acoso sexual.

Hay que marcar que esta conducta presenta dos modalidades o alternativas: el chantaje sexual, en el que se presiona al trabajador o a la trabajadora para obtener determinados servicios sexuales y la instauración de unmedio ambiente hostil. Este último tipo, quizá por resultar menos evidente, fue muy resistido en distintos ámbitos de la sociedad para ser incluido dentro de la categoría de acoso sexual. Los comentarios, chistes, silbidos, exposición a imágenes o cualquier otra acción con un contenido sexual en un medio ambiente cualquiera, resultan intimidatorios y hostiles para la persona afectada al atacar su libertad sexual y su sensibilidad.

De acuerdo a testimonios de numerosas víctimas se pueden reconocer distintas manifestaciones, que pueden darse al mismo tiempo, en una misma situación como:

El acoso corporal: la invasión del espacio físico, manoseos, intentos de besar, roces y, en casos extremos, intentos de violación.

El acoso verbal: insinuaciones, insistencia para aceptar citas, condicionamientos para continuar en el trabajo, ofertas de ascensos o de mejoras en los salarios a cambio de favores sexuales.

El acoso sexual gestual más frecuente: exhibición de fotos pornográficas o con desnudos insinuantes, gestos obscenos y silbidos, entre otros.

Como consecuencia, las víctimas pueden presentar secuelas psicológicas como la depresión, el estrés, la falta de autoestima, el sentimiento de culpa, el insomnio y las fobias, entre otras.

La normativa internacional sobre Derechos Humanos, integrada por Tratados y Convenciones, reconoce al acoso sexual como una forma de discriminación y violencia que afecta mayoritariamente a las mujeres.

Las asimetrías de poder son la causa de esa agresión por razones de género, que incluye el acoso u hostigamiento sexual. Así,al asignar el uso del espacio público exclusivamente a los varones, se perpetúa la subordinación de las mujeres y se las limita sólo al espacio doméstico. Para esto, se esgrimen argumentaciones basadas en razones de seguridad y se prioriza el rol sexual de la mujer.

La Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer, incorporada a la Constitución, establece que el acoso sexual es una de las formas de violencia contra la mujer que puede ser perpetrada por cualquier persona y que comprende al acoso sexual en el lugar de trabajo, instituciones educativas y establecimientos de salud, entre otros.

En tanto, la Convención de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer señala: “La violencia contra la mujer es una forma de discriminación que impide gravemente que goce de derechos y libertades en pie de igualdad con el hombre”. Establece, además, que el acoso sexual es una de sus múltiples y complejas manifestaciones.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) anunció que el año próximo debatirá una convención sobre acoso sexual y violencia en el lugar de trabajo. En su principal convenio para abordar la discriminación sexual, la define como: “Toda distinción, exclusión o preferencia basada en motivos de sexo, que tiene por efecto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación”

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