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Cuatro días después del paso del huracán María por Puerto Rico, en el municipio de Loíza se formó un “corre y corre” porque no había nichos suficientes para enterrar a todos los que se estaban muriendo, relató la alcaldesa de este pueblo, Julia Nazario.

En Morovis, entretanto, en una sola semana hubo una racha de siete decesos. Esto es casi el doble de las fatalidades usuales en este pueblo, relató la alcaldesa de este municipio, Carmen Maldonado.

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“Fue bien impresionante… Y nos sigue pasando. El aumento sigue. Es algo difícil y es considerable (el alza)”, sostuvo Maldonado.

Lo que parecía una percepción en Loíza y en Morovis se confirma con los datos del Registro Demográfico. En Loíza, por ejemplo, murieron unas 29 personas más que el promedio de los últimos dos años. Esta cifra representa el 15% de todos los fallecimientos en este pueblo. En el caso de Morovis, el exceso de muertes fue de 38. La alcaldesa, sin embargo, contó más de 80 decesos en los tres meses que le siguieron al ciclón.

Ayer, el Registro Demográfico liberó una serie de datos sobre los decesos por municipios. Un análisis hecho a partir de esos datos establece que en los pueblos de Jayuya, Las Marías, Comerío, Cabo Rojo, Naranjito, Yauco, Morovis, Loíza, Peñuelas y San Sebastián, más del 14% de los decesos eran en exceso al promedio de defunciones en los dos años previos (2015 y 2016). La información toma en cuenta el pueblo de residencia de los fallecidos y no dónde murieron. Informes previos apuntaban a que con el paso del huracán hubo un aumento en la cantidad de decesos que se reportaron en los hospitales.

Los datos del Registro Demográfico establecen que para todo Puerto Rico, entre septiembre y diciembre de 2017, murieron 1,397 personas más que el año anterior. Esta cifra representa un aumento de 14% para este periodo.

Características en común

Los pueblos con altos porcentajes de muertes en exceso tienen algunas condiciones socioeconómicas en común. Por ejemplo, del grupo, el pueblo que menos pobreza tiene es Loíza. En este pueblo, el 49.6% de la población tiene ingresos por debajo del estándar federal de pobreza. El que más pobreza tiene es Jayuya, con seis de cada 10 habitantes en esta situación.

Los otros dos factores que pudieron incidir en los fallecimientos post-María son la mediana de edad de la población y la cantidad de personas con impedimentos, explicó la demógrafa Judith Rodríguez.

“Lo que veo aquí es que hay varias variables que pudieron afectar. Los sectores que más riesgos tuvieron son los sectores con una estructura de edad más vieja, los que están bajo los niveles de pobreza y los que tienen algún tipode incapacidad”, dijo Rodríguez.

La demógrafa explicó, por ejemplo, que algunos de los pueblos cuya mortalidad aumentó con el paso de María aparecen en la Encuesta de la Comunidad del Censo con niveles altos de la población con discapacidad. Mencionó, por ejemplo, que el Censo estima que el 29% de la población de Comerío tiene algún tipo de impedimento. Este porcentaje para San Sebastián es de 26.3% y para Naranjito, de 25.1%.