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Al cumplirse la fecha límite ordenada por la corte para reunir a todas las familias que la administración Trump separó en la frontera, uno de cada tres niños aún permanece alejado de sus padres, sin una indicación clara de cuándo se reunirían.

Según un documento judicial, el Gobierno reunió a 1.442 familias con niños de 5 años o más hasta el jueves por la noche. El Gobierno dice que 378 niños más ya han sido liberados en “circunstancias apropiadas”, según la corte.

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Pero aún quedan más de 700 niños bajo custodia del Gobierno, incapaces de reunirse con sus padres en el corto plazo.

El plazo marca el cierre de un capítulo del caso, en el cual el juez Dana Sabraw del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos dictaminó que la práctica del Gobierno de separar familias durante semanas y meses a la vez era inhumana e inconstitucional.

Pero el trabajo duro apenas está comenzando en muchos aspectos, ya que el Gobierno no ha ofrecido un cronograma para rastrear a los cientos de padres que permanecen desaparecidos, un gran número de los cuales probablemente ya hayan sido deportados a sus países de origen sin una forma fácil de ponerse en contacto con ellos.

El Gobierno declaró que se cumplió el plazo y dijo que las 711 familias restantes no eran elegibles, ya sea porque tenían banderas rojas que impedían la reunificación o porque no podían ubicarse a tiempo a los padres para la fecha límite.

“El plan de reunificación delineado por la Corte… está en curso, y se espera que resulte en la reunificación de todos los miembros de clase elegibles para la reunificación en este momento en la fecha límite del 26 de julio de 2018”, declaró el Gobierno en la presentación del documento oficial a la corte.

Pero la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), que presentó la demanda, dijo el jueves que no creían que se cumpliera el plazo.

“Creo que es correcto decir que no cumplieron con el plazo, el único plazo que cumplieron es su fecha límite autodefinida”, dijo el abogado principal de la ACLU, Lee Gelernt, en una llamada con reporteros, culpando a una política “inhumana” en el primer lugar de responsabilidad del problema “El Gobierno no debería estar orgulloso del trabajo que están haciendo en la separación… Este es un desastre que crearon”.