Archivos de CDC incluyen pautas ante rebrotes

(AP) — Los consejos de los principales expertos en control de enfermedades de Estados Unidos sobre como reabrir con seguridad negocios e instituciones en medio de la pandemia del coronavirus incluyeron una guía instructiva detallada y algunas medidas más restrictivas que las presentadas por la Casa Blanca el mes pasado. Los lineamientos, que fueron archivados por funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump, también ofrecía recomendaciones para ayudar a las comunidades a decidir cuándo volver a cerrar instalaciones por rebrotes del COVID-19, la enfermedad causada por el virus.

The Associated Press obtuvo un documento de 63 páginas es más detallado que otros segmentos reportados previamente de los lineamientos archivados de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés). Este muestra cómo difieren el pensamiento de los expertos en control de infecciones de la institución y el de los que gestionan la respuesta a la pandemia en la Casa Blanca.

El plan “Abrir Estados Unidos de nuevo” del gobierno estadounidense se presentó el 17 de abril e incluyó parte del enfoque de los CDC, pero dejó claro que la responsabilidad de la reapertura recaía únicamente en gobernadores estatales y autoridades locales.

Por el contrario, la herramienta organizativa creada por los CDC aboga por una respuesta nacional coordinada que dé a los líderes comunitarios instrucciones paso a paso para “ayudar a los estadounidenses a retornar a la vida civil”, con la idea que habrá rebrotes del virus y se necesitará mucha personalización. La Casa Blanca dijo la semana pasada que ese documento era un borrador y no estaba listo para ser publicado.

Los lineamientos contienen el tipo de detalles que las autoridades necesitan para tomar decisiones informadas, dijeron algunos expertos.

“La Casa Blanca está presionando para la reapertura, pero la verdad del asunto es simplemente que la Casa Blanca no tenía un plan integral donde todas las piezas encajen. Lo están haciendo por partes”, señaló Georges Benjamin, médico y director ejecutivo de la American Public Health Association.

Esos consejos detallados deberían haber estado disponibles mucho antes, apuntó Stephen Morse, experto en la propagación de enfermedades de la Universidad de Columbia.

“Muchos lugares diferentes están considerando cómo desarrollar de forma segura los procedimientos para regresar al trabajo. Haber tenido más consejos sobre eso antes habría dado más tranquilidad a la población. Y podría haber evitado algunos casos”, añadió Morse.

Desde el inicio, personal de los CDC que trabajó en los lineamientos se sintieron incómodos ligándolos específicamente a la reapertura, y plantearon sus objeciones al personal de la Casa Blanca encargado de aprobar la publicación de las pautas, según un funcionario de la institución que habló bajo condición de anonimato porque no tenía autorización para hablar con reporteros.

Las detalladas pautas de los CDC fueron archivadas por el gobierno el 30 de abril, según correos electrónicos internos del ejecutivo y fuentes de la agencia que informaron de forma anónima al no tener permiso para hablar con periodistas. Tras el reporte de la AP sobre el abandono de la guía la semana pasada, la Casa Blanca pidió a los CDC que recuperasen algunas partes, que volvieron a ser remitidas al ejecutivo para su aprobación, de acuerdo con emails y entrevistas.

El martes, el director de los CDC, Robert Redfield, declaró ante un comité del Senado que las recomendaciones se publicarán “pronto”, pero no ofreció más detalles. Correos electrónicos internos del gobierno mostraron que Redfield solicitó repetidamente la aprobación de la Casa Blanca para las recomendaciones de su institución desde el 10 de abril.

Tanto el documento de los CDC como el plan de la Casa Blanca recomiendan que las comunidades se reactiven en fases a medida que se reduzcan los contagios locales de coronavirus.

Una de las muchas diferencias es, sin embargo, el consejo sobre cuándo se debería permitir la reanudación de los viajes no esenciales.

La guía archivada de los CDC aconseja a las comunidades que eviten todos los viajes no esenciales en las fases de reapertura hasta la última, cuando los nuevos casos estén en sus niveles más bajos. E incluso entonces, la agencia es cauta y aconseja solo “considerar” su reanudación luego de 42 días de descenso continuo de los contagios de COVID-19.

El plan de la Casa Blanca, por contra, recomienda “minimizar” los viajes en la fase 1 y señala que en la 2, tras 28 días consecutivos de descensos, “los viajes no esenciales pueden reanudarse”.

Hasta el martes, el cibersitio de los CDC con consejos para viajar durante la pandemia seguía ligada al plan de la Casa Blanca. Las normas más estrictas no estaban disponibles.

Otra diferencia clara entre el plan definitivo del gobierno y el diseñado por epidemiólogos de los CDC es que los últimos reconocen que los contagios podrían aumentar tras la reapertura de los estados, y que los gobiernos locales necesitan monitorear a sus comunidades.

El plan de reapertura de la Casa Blanca carece de orientaciones para realizar un seguimiento de la información más allá de los positivos. Pero el documento de los CDC ofrece ideas sobre cómo planificar dónde podrían producirse antes los rebrotes empleando información demográfica. Según la agencia, los líderes locales podrían prestar atención al número de hogares con conocimientos limitados de inglés en una zona, al número de personas que viven en la pobreza o no tienen cobertura médica, e incluso en lo que llama áreas de “tensión civil” causadas por el virus, como lugares en los que muchos trabajadores enfermaron o perdieron sus salarios por las cuarentenas.

El programa de la Casa Blanca tiene pocos detalles concretos, y en su lugar ofrece pautas más amplias como “proteger la salud y seguridad de los trabajadores en industrias críticas” y aconseja a los estados que “protejan a los más vulnerables” desarrollando “políticas adecuadas”.

En la sesión del Senado del martes, el doctor Anthony Fauci, el principal experto en enfermedades infecciosas del país, advirtió que levantar las órdenes de confinamiento demasiado rápido podría tener graves consecuencias, tanto en decesos como en problemas económicos. Trump, por su parte, ha seguido presionando a los estados para que actúen para enderezar una economía en caída libre.

Los lineamientos de los CDC hacen hincapié en el peligro de que los estados y regiones avancen solos en estos tiempos de incertidumbre. La agencia aconseja un enfoque nacional en lugar de un mosaico, porque las políticas de un estado podrían afectar a otro en un momento dado.

“Los patrones de viaje dentro y entre jurisdicciones afectarán también a los esfuerzos para reducir la transmisión comunitaria. La coordinación entre jurisdicciones estatales y locales es crítica, especialmente entre jurisdicciones con diferentes necesidades de mitigación”, asegura el documento.

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