Arrendadores buscan frenar control de alquileres en Florida

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ARCHIVO - En imagen del 19 de mayo de 2014, cisnes nadan en el Lago Eola a la puesta del sol sobre Orlando, Florida. (AP Foto/John Raoux)

(AP) — Las boletas aún no han sido impresas, pero de antemano un grupo de arrendadores y agentes de bienes raíces en Florida quieren impedir que los votantes decidan sobre una propuesta que implementaría un control de alquiler por un año en Orlando, una de las zonas metropolitanas de mayor crecimiento en Estados Unidos.

La Asociación de Apartamentos de Florida y la Asociación de Agentes de Bienes Raíces de Florida demandaron la semana pasada al condado Orange en un intento de invalidar una propuesta que limitaría cuánto pueden subir el alquiler los arrendadores. En caso de ser aprobada por los votantes en otoño, será la primera medida de ese tipo en décadas en el estado.

Las asociaciones argumentan que la ley de Florida prohíbe decretos de control de alquileres, excepto en casos de emergencia, y que la situación actual en el condado al que Orlando pertenece no cumple con esa condición. Afirman además que la ordenanza tendrá la consecuencia no planeada de empeorar la situación al desalentar la construcción de edificios de apartamentos y otras viviendas.

“Es adverso y antagónico al interés público y a los intereses de los demandantes y sus miembros permitir que el Decreto de Control de Alquileres sea incluido en las boletas o implementado por el condado Orange, donde la ordenanza es ilegal e inválida”, sostuvieron las asociaciones en documentos de la corte.

Este mes, la Junta de Comisionados del Condado Orange aprobó por un margen estrecho el mandato, que ahora será sometido a la aprobación de los votantes en noviembre. Tal ordenanza limita los incrementos de alquileres en edificios de varios apartamentos al incremento anual del Índice de Precios al Consumidor. El decreto no es aplicable a viviendas de lujo, casas unifamiliares y de vacaciones.

Quienes no cumplan el decreto enfrentarían multas de hasta 1.000 dólares diarios por una primera violación, con un máximo de 15.000 dólares por violación. Los arrendadores podrían solicitar una excepción a los límites en ciertas circunstancias.