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Hay 10.852 niños migrantes en centros de atención del gobierno de EE.UU. en este momento. Eso representa un aumento del 22% desde el 29 de abril, cuando ese número se situó en 8.886, según los datos del Departamento de Salud y Servicios Sociales (HHS, en inglés).

Además, un vocero de HHS confirmó que los centros están al 95% de su capacidad, con aproximadamente 575 camas abiertas. El portavoz le dijo a CNN que HHS tiene 1.218 camas en reserva, si es que necesitan agregar más. La mayoría de estas camas están en una instalación temporal de HHS en Homestead, Florida. Pero hay otras camas disponibles dispersas en otras instalaciones.

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Actualmente, HHS tiene 100 centros abiertos en 14 estados. El departamento está explorando bases militares para albergar a los niños migrantes, que es una medida que la administración de Obama tomó durante la oleada de menores no acompañados de 2014.

El martes, funcionarios de la administración mantuvieron una conferencia telefónica con reporteros en la que se dirigieron a los casi 1.500 jóvenes inmigrantes a los que HHS no tenía controlados, reiterando la declaración del HHS del lunes sobre que muchas familias simplemente no contestaron el teléfono cuando se las llamó.

Los funcionarios de HHS y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) dijeron que sus dos agencias están finalizando un acuerdo que permitiría un escrutinio mucho más profundo de cualquier individuo que se presente para ‘patrocinar’ a un niño indocumentado, así como a los propios niños, incluyendo verificaciones de antecedentes basadas en huellas digitales.

El funcionario del HHS Steven Wagner dijo que la agencia no puede negar a un ‘patrocinador’ adecuado solo porque está ilegalmente en EE.UU y, por lo tanto, muchas familias pueden tener miedo de contestar el teléfono cuando necesitan una comprobación cada 30 días.

Pero cuando se le pregunta sobre el efecto de requerir un control de huellas digitales para poder presentar un patrocinador, incluso en muchos casos en los que esa persona puede ser el padre o pariente cercano del niño y pese a que eso asustará a los adultos indocumentados, Wagner dijo que piensa que “de facto pone en tela de juicio” su idoneidad para patrocinar al menor. Dijo que el acuerdo en los trabajos era sobre la seguridad de los niños.

“Es de suma importancia para nosotros, que solo estamos enviado a niños con patrocinadores calificados y que hemos examinado a fondo sus antecedentes”, dijo Wagner.