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BUENOS AIRES (AP) — A principios de año, la delantera Fanny Rodríguez necesitaba trabajar para sobrevivir mientras jugaba en River Plate la liga amateur de fútbol femenino. Meses después, fue figura con la casaca de su acérrimo rival Boca Juniors, que se impuso por goleada 5-0 el martes en el primer clásico de la era profesional en Argentina.

Rodríguez, que arrancó el partido en la banca de suplentes e ingresó poco antes del final del primer tiempo, marcó tres de los cinco goles de las boquenses en el estadio la Bombonera, ante unos 2.000 hinchas locales. La capitana Florencia Quiñones y Fabiana Vallejos anotaron los tantos restantes.

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“Recién ahora en Boca puedo vivir del fútbol”, dijo la goleadora a The Associated Press. “Tengo primer contrato profesional acá en Boca y creo estoy respondiendo bien”.

Rodríguez, mamá de Tiziana de 12 años y Máximo de cinco, jugó para el club millonario en el primer semestre y casualmente convirtió un gol en un clásico todavía amateur.

“Cuando estuve en River lo disfruté y defendí la camiseta a morir. Estoy contenta y agradecida con el club (pero) no cambio de página sino de libro. Ya está, esto es profesional hoy me toca estar acá y lo van a entender”, comentó.

La disputa del nuevo certamen que arrancó el fin de semana es otra de las conquistas logradas por el fútbol femenino de Argentina en el último tiempo tras años de postergaciones. La selección albiceleste se clasificó al reciente Mundial de Francia después de más de una década de ausencia y obtuvo el primer punto de la historia en una Copa del Mundo. Hace un mes obtuvo además la medalla de plata de los Juegos Panamericanos.

El país sudamericano aspira a organizar el mundial femenino en 2023.

La profesionalización del fútbol femenino fue anunciada en marzo. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) impuso a los clubes una cantidad mínima de ocho jugadoras profesionales y un máximo de 35. La entidad aporta unos 160.000 pesos (unos 2.600 dólares dólares) a cada institución. Si un equipo quiere tener más de ocho jugadoras profesionales, los salarios corren por su cuenta.

Boca Juniors le firmó contrato a 21 jugadoras, el mayor número de primera división; seguido por River y San Lorenzo, con 18.

Aún profesional, un abismo separa los ingresos de las mujeres respecto a sus colegas masculinos de la máxima categoría. Una jugadora cobra en promedio el equivalente a un futbolista de la cuarta división.

Por cuestiones de calendarios, recién el campeonato se puso en marcha a fines de septiembre.

El clásico femenino, que se jugó 88 años después del primer duelo profesional entre los hombres, iba disputarse originariamente en el complejo de entrenamiento de Boca, pero dos días antes los directivos decidieron cambiar el escenario por la mítica Bombonera. Para la ocasión se habilitó una de las plateas bajas, sólo para hinchas locales con carnet de socio. No hubo parcialidad visitante.

Ambos equipos ingresaron juntos al campo y rápidamente la hinchada local reclamó “pongan huevo, huevo (por garra) los xeneizes que esta tarde tenemos que ganar” para luego saltar y dedicarles a las rivales el clásico grito “el que no salta es una gallina”, en referencia al animal con el que identifican a los riverplatenses.

“Las Gladiadoras” de Boca, que en el último torneo amateur fueron subcampeonas detrás de UAI Urquiza, ejercieron un dominio territorial absoluto en el primer tiempo bajo la conducción de la veterana Vallejos, quien lleva la casaca con el 10 en la espalda. Pero la falta de precisión de sus delanteras les impidió plasmarlo hasta poco antes del descanso.

Fue la propia Vallejos quien envió el centro impecable para Quiñones, que saltó sin custodia y cabeceó al gol para quedar en la historia de su equipo como la autora del primer tanto en la era profesional de las mujeres.

En el complemento, Boca mantuvo la supremacía. Vallejos estrelló un tiro libre en el travesaño. La jugada continuó y Quiñones mandó el centro al área. Andrea Ojeda la bajó de cabeza y Rodríguez, quien había ingresado al final del primer tiempo por Yamila Rodríguez, la empujó a la red.

“Lo grité porque creo que lo merezco como jugadora, en lo personal yo necesitaba gritarlo. Me pasó lo mismo con River cuando jugué contra Boca, lo grité porque es mi carrera deportiva”, comentó Rodríguez consultada sobre ese código no escrito en el fútbol que prohibiría festejar los goles ante el ex equipo.

Vallejos amplió de penal mientras Rodríguez aumentó con una gran definición de zurda en un contragolpe que ella misma inició y luego volvió a ganarle el duelo a la arquera millonaria Florencia Chiribelo en el cierre del partido.

Con la pelota del partido en su poder, Rodríguez contó que “en casa somos todos de Boca, cuando me dijeron de ir a River no lo dudé por mi carrera deportiva. Y hoy por hoy estoy acá, contenta de jugar en Boca”.

El torneo de primera división 2019/2020 tiene una fase clasificatoria en la que los participantes jugarán una rueda de todos contra todos. Los ocho primeros disputarán la fase campeonato por el título y los restantes la fase de permanencia. Descenderán los tres equipos que reúnan la menor cantidad de puntos.