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Pocos imaginaron que Daniel Jacobs llegaría de pie hasta el último round. Al final, el milagro no se concretó para el estadounidense pero dejó una buena impresión en los fanáticos que colmaron la T-Mobile Arena. Por su parte, Canelo está a un paso de hacer historia.

La contienda fue cerrada en algunos episodios, pero la agresividad del mexicano marcó la diferencia y logró conectar los golpes de poder cuando más lo necesitó.

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Esto no quiere decir que fue una noche cómoda para el ahora campéon del CMB, AMB y FIB. Canelo se vio incómodo y frustrado a la mitad de la contienda cuando Jacobs se cambió a la guardia zurda y empezó a establecer su distancia de mejor forma.

El ‘Miracle Man’ le metió las manos a Canelo como sólo Golovkin lo ha hecho. El mexicano absorbió muy bien los impactos y respondió con la misma dosis. A decir verdad, ninguno se vio completamente afectado.

Los rounds de campeonato fueron para el mexicano, quien sacó ventaja de su agresividad y ello marcó la diferencia en las tarjetas de los jueces. Decisión unánime para el de Guadalajara, que está a un título mundial de hacer historia, pues ya posee tres de los cuatros títulos más importantes del boxeo en las 160 libras.

Canelo quiere más retos, y podría ir tras Demetrius Andrade, monarca de la OMB, para concretar su colección. Pero también está la espina en el costa