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La visita del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, a Colombia dejó al presidente Juan Manuel Santos con un papel de liderazgo en la estrategia de Washington para “aislar diplomática y económicamente a Venezuela” hasta que se produzca su retorno a la democracia y a la libertad.

Santos, por su parte, no eludió esa responsabilidad, sino que, por el contrario, la asumió con carácter y de manera pública, lo que hasta hace apenas unos meses era un rol casi imposible.

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Si bien Santos había comenzado a tomar distancia del régimen de Nicolás Maduro durante los últimos meses, luego de que la crisis en ese país comenzó a dejar un saldo negativo en víctimas, el compromiso asumido con Washington este fin de semana le asigna un papel protagónico en el desafío de restaurar las libertades y la institucionalidad en Venezuela.

El nuevo rol de Santos en este desafío comenzó a explicarse por hechos como que Colombia fue la primera escala en la gira de Pence por cuatro países latinoamericanos, cuyo principal propósito es “aislar a Maduro”, para lo cual Washington está dispuesto a utilizar todo su “poder político y económico”.

Pero, más allá de hechos simbólicos como ese, Pence, el segundo hombre más poderoso de la Casa Blanca, no dejó dudas sobre lo que Washington quiere con Maduro: sacarlo del poder.

Con la misma claridad que rechazó cualquier acción militar para conseguir este objetivo, como amenazó el presidente estadounidense, Donald Trump, el viernes pasado, Santos se puso de su lado para echar mano de sanciones que obliguen al mandatario venezolano a facilitar el retorno de su país a la democracia.

“El presidente Trump me envió aquí para seguir construyendo lo que nosotros creemos es una alianza sin precedentes entre los países de América Latina para aislar diplomática y económicamente a Venezuela”, dijo Pence, lo que Santos apoyó de manera categórica.

“La presión sobre el régimen venezolano debe mantenerse y acrecentarse”, apoyó el mandatario colombiano, sin rodeo, en la Casa de Huéspedes de Cartagena, mientras miraba a Pence a los ojos.

“Nosotros respaldamos las medidas que ha tomado el Gobierno norteamericano y respaldaremos medidas adicionales”, agregó el jefe de Estado colombiano, como para no dejar dudas.

Por algo, Pence replicó luego que “Colombia no tiene mejor socio ni amigo que los Estados Unidos”.