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2018 se va y con él un año espectacular en la carrera de Cristiano Ronaldo.

El goleador de la Juventus no llegó a los 50 goles en el año por primera vez en una década, aunque no es menos cierto que en los últimos tres ejercicios el portugués ha aprendido a – o, mejor dicho, ha aceptado – regularse para no quemar su físico en partidos intrascendentes y llegar en la mejor forma posible a la recta final de la temporada. Tampoco ganó el Balón de Oro, ni tuvo un gran Mundial con Portugal y, sin embargo, seguro que el 7 juventino nunca olvidará 2018.

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El atacante se convirtió el verano pasado en el traspaso más caro de la historia del Real Madrid, que lo vendió por 120 millones de dólares a la Juventus, club para el cual también fue el traspaso más costoso de su larga historia.

Antes, había levantado con el Real Madrid su cuarta Champions League (tercera seguida, quinta de su carrera), convirtiéndose de nuevo en el goleador de la máxima competición del viejo continente.

En su nueva casa, en Turín, Ronaldo se ha convertido en unos meses en el gran ídolo de su afición y quizás por eso ha cerrado este año con una sensación mucho mejor que los anteriores. En el Real Madrid, a pesar de su increíble producción goleadora durante casi 10 años, el portugués nunca sintió el aliento incondicional de la hinchada, que miraba con recelo a un jugador que cada dos por tres tenía salidas de tono para nada acordes con lo que la afición buscaba en su jugador franquicia.

Desde que llegó en agosto a la Juventus el portugués no sólo tiene a su equipo líder destacado del campeonato italiano, sino que ya es con 15 goles el máximo goleador de la liga y ha ayudado también a clasificar a su club a la siguiente ronda de la Champions League. Por supuesto que los tifossi juventinos se han puesto a sus pies de inmediato.

La tarea de 2018 estás pues más que completada y ahora queda mirar al 2019 para marcar los objetivos a conseguir.

Cristiano Ronaldo es insaciable. Ni siquiera el hecho de cumplir 34 años el 5 de febrero parece frenar el ímpetu de un jugador que no está contento a menos de que logre conseguir todos los retos posibles.

Por eso lo primero en su lista será llevarse el título de la Serie A con la Juve. Los bianconeri han ganado los últimos siete campeonatos y están más que bien encaminados para llevarse el octavo – por supuesto – de la mano de Ronaldo. El portugués sólo ganó dos títulos de liga en su paso por el Real Madrid, algo que sin duda se convirtió en una de sus deudas pendientes en la entidad blanca. Por eso Ronaldo quiere empezar con buen pie su período juventino y levantar la liga nada más llegar.

A su vez, la Copa de Italia, otro título que sólo ganó dos veces en nueve años con el conjunto merengue, empezará a tornarse algo prioritario en los primeros meses del 2019, cuando la Juve arranque su andadura en el torneo. Este sería – quizás – la única copa que el portugués se permitiría perder, pero a sabiendas de que su equipo ha ganado las últimas cuatro ediciones del torneo, seguro que Cristiano buscará darlo todo por levantar el trofeo.

Eso sí, la Champions League será sin duda alguna el máximo objetivo de Ronaldo en el año que ahora arranca. Si su físico le aguanta, el portugués jugará todos los partidos que pueda, pero de no ser así, le veremos reservarse para los partidos clave de la gran competición europea.

De momento, la Juve tendrá que intentar dejar en el camino al Atlético de Madrid de Diego Simeone en los octavos de final, tarea siempre harto complicada para cualquier equipo, pero algo que Ronaldo ha solido conseguir siempre en que se ha enfrentado al conjunto colchonero en la Champions League.

La Juventus fue finalista del torneo continental en 2015 y 2017, y ese mismo bloque con varias adiciones de calidad –Ronaldo siendo la mejor de todas– buscará con ahínco ganar un título que le ha sido esquivo desde 1996.

Cristiano sabe que poder levantar esta copa en su primer año en el club bianconero no sólo solidificaría su estatus como gran ídolo juventino, sino que le consagraría como uno de los mejores futbolistas de la historia – ahora ya sí sin dudas posibles – uniéndose al selecto club los jugadores que han levantado la Champions League con tres clubes diferentes, algo que sólo han logrado Clarence Seedorf y Samuel Eto’o.