“Debido a todas las detenciones, creo que se van a producir muchas más (manifestaciones)”, afirmó Urquhart. La policía se marchó tras horas de esfuerzos por controlar a la multitud, y unos 300 manifestantes volvieron a sentarse en el pasto y entonaron cánticos bajo la emblemática torre del reloj de la escuela. En una declaración el miércoles por la noche, el presidente de la universidad, Jay Hartzell, dijo: “Nuestras normas importan, y se harán cumplir. Nuestra universidad no será ocupada”. En tanto, en la Universidad Politécnica Estatal de California, en Humboldt, los estudiantes se atrincheraron en un edificio por tercer día consecutivo. La escuela cerró el campus durante todo el fin de semana e impartió clases de manera virtual. La Universidad de Harvard, en Massachusetts, había intentado adelantarse a las protestas de esta semana limitando el acceso a Harvard Yard y exigiendo permiso para instalar carpas y mesas. Pero eso no impidió a los manifestantes montar un campamento con 14 tiendas el miércoles, que se instalaron tras un mitin contra la suspensión del Comité Universitario de Solidaridad con Palestina por parte de la universidad.

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ARCHIVO - Una declaración en video del abogado de campaña de Trump y exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani se proyecta ante la Comisión de Investigación de la Cámara de Representantes de Estados Unidos sobre el asalto del Capitolio el 6 de enero de 2021, en el Capitolio, Washington, el lunes 13 de junio de 2022. (AP Foto/Susan Walsh, Archivo)

(AP) — Un jurado investigador de Arizona acusó formalmente a Mark Meadows, ex jefe de despacho de la Casa Blanca de Donald Trump, al abogado Rudy Giuliani y a otras 16 personas por el papel que desempeñaron en un intento de anular la derrota de Trump ante Joe Biden en los comicios de 2020.

La imputación dada a conocer el miércoles acusa a 11 republicanos que presentaron un documento ante el Congreso en el que declaraban falsamente que Trump ganó Arizona en 2020. Entre ellos está la expresidenta del partido en el estado, un candidato al Senado federal en 2022 y dos legisladores estatales en funciones, los cuales enfrentan nueve cargos cada uno de asociación delictuosa, fraude y falsificación.

Las identidades de otros siete acusados, incluidos Giuliani y Meadows, no fueron dadas a conocer de momento porque aún no habían sido notificadas en los documentos. Sin embargo, pudieron ser identificados fácilmente con base en las descripciones que se dieron de ellos.

Trump mismo no enfrentó cargos, pero se hizo referencia a él como un cómplice no acusado.

Al darse a conocer las acusaciones formales, Arizona se convierte en el cuarto estado de Estados Unidos en el que aliados del expresidente han sido acusados de utilizar alegatos falsos o no comprobados sobre presunto fraude electoral relacionado con los comicios. Trump, que se encamina a una probable revancha con Biden en noviembre, sigue propagando mentiras acerca de las últimas elecciones que muchos de sus simpatizantes repiten.

“No permitiré que la democracia estadounidense se vea socavada”, dijo la fiscal general estatal, la demócrata Kris Mayes, en un video difundido por su oficina. “Es demasiado importante”.

La acusación formal alude a Giuliani como un abogado “que frecuentemente era identificado como el alcalde” y difundió señalamientos falsos de que se cometió fraude electoral. Otro es descrito como el “jefe de despacho en 2020” para Trump. Meadows ocupaba ese puesto.

Las descripciones de otros acusados de los que no se proporcionó su nombre apuntan a Mike Roman, que era director para Trump de las operaciones el día de las elecciones; John Eastman, un abogado que ideó una estrategia para intentar convencer al Congreso de que no certificara los comicios; y Christina Bobb, una abogada que trabajaba con Giuliani.

Las 11 personas que habían sido nominadas para ser compromisarios republicanos de Arizona se reunieron en Phoenix el 14 de diciembre de 2020 para firmar un certificado en el que se establecía que eran compromisarios “calificados y debidamente elegidos” y aseguraban que Trump había ganado el estado. Dicho documento fue enviado posteriormente al Congreso y a los Archivos Nacionales, donde fue ignorado.

Biden ganó Arizona por más de 10.000 votos. De las ocho demandas que impugnaron sin éxito su triunfo en el estado, una de ellas fue interpuesta por los 11 republicanos que posteriormente firmaron el certificado en el que declaraban a Trump como ganador. Días después de que se desestimó esa denuncia, los 11 participaron en la firma del certificado.