Duchas frías y sin luz: Europa ahorra ante falta de gas ruso

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Hadj Benhalima, del colectivo "On the Spot", salta para apagar luces durante una noche de acciones en la que apagarán luces de docenas de escaparates en París, el viernes 29 de julio de 2022. El colectivo había hecho campaña contra el derroche en negocios en París ya antes de que Rusia empezara a cortar el suministro energético a Europa en un pulso por la invasión de Moscú en Ucrania. (AP Foto/Lewis Joly)

(AP) — Pasada la medianoche, los activistas contra el derroche se dispersan como guerrilleros urbanos por las calles oscuras de París y trepan por muros y tuberías para alcanzar los interruptores y apagar las luces.

Clic. Clic. Clic.

Una a una, las luces exteriores que han dejado encendidas los comercios se van apagando. Es un gesto pequeño pero simbólico dentro del enorme esfuerzo de ahorro energético que intenta hacer Europa, para cortar su dependencia del petróleo y el gas natural ruso de modo que las fábricas no se vean obligadas a cerrar y las viviendas se mantengan calientes e iluminadas.

El ingeniero Kevin Ha y sus amigos igualmente ágiles ya actuaban contra los negocios derrochadores en París mucho antes de que Rusia empezara a reducir el suministro energético a Europa, en un pulso de voluntades en torno a la invasión de Moscú en Ucrania. Los activistas fueron precursores de una corriente de ahorro energético que gana fuerza en Francia, Alemania y otros lugares. Su mensaje, que todo el mundo puede ayudar, es casi palabra por palabra lo que ahora dicen también los funcionarios públicos, desde alcaldes a ministros.

“Cualquiera puede tener un impacto positivo a su nivel al adoptar buenas prácticas, hacer lo correcto para reducir su consumo total de energía”, dijo Ha, de 30 años, en una noche reciente en la que apagaba luces en el bulevar de los Campos Elíseos.

Las apuestas son altas. Si Rusia interrumpe los suministros de gas que ya ha reducido de forma drástica, las autoridades temen que Europa pueda ser un lugar más frío, oscuro e improductivo el próximo invierno. Es imperativo ahorrar gas ahora para poder reservarlo para dedicar más tarde a viviendas, fábricas y centrales eléctricas, según las autoridades.

“Europa debe estar lista”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “Para superar el invierno, suponiendo que haya un corte total del gas ruso, tenemos que ahorrar gas para llenar nuestros almacenes de gas más rápido. Y para hacerlo, tenemos que reducir nuestro consumo de gas. Sé que es mucho pedir para toda la Unión Europea, pero es necesario para protegernos”.

Y aunque Europa intenta conseguir energía en otros lugares, cualquier dificultad este invierno podría ser un adelanto de algo peor en el futuro si los suministros de gas ruso se cortan por completo y siguen sin fluir durante 2023, según la ministra francesa responsable de energía, Agnès Pannier-Runacher.

“Si las entregas de gas ruso se cortan para final de año, eso significará que tendremos un año entero sin gas ruso, de modo que el siguiente invierno podría ser aún peor”, dijo Pannier-Runacher a los senadores franceses.

De ahí las crecientes llamadas -ya familiares para los padres exasperados de adolescentes derrochadores en cualquier lugar- para que los europeos se tomen duchas más breves, desconecten los enchufes y en general hagan lo que puedan.

Alemania recibía en torno a un tercio de su gas de Rusia, lo que dejaba a la principal economía y país más poblado de la UE en una posición vulnerable. La campaña de ahorro energético ha apagado luces, enfriado las piscinas públicas y ajustado los termostatos.

La cúpula de cristal del Reichstag, el edificio del parlamento en Berlín, se apaga tras cerrar el acceso a visitantes a medianoche, y dos de las fachadas ya no se iluminan. La temperatura en las oficinas de los legisladores bajará dos grados, a 20 Celsius (68 Fahrenheit) este invierno. El Ayuntamiento de Berlín, el Museo Judío, dos óperas y la emblemática Columna de la Victoria, con su vista panorámica, serán algunos de los 200 lugares de la capital alemana que ya no se iluminarán por la noche.

Las piscinas municipales de Múnich han cerrado sus saunas y ahora tienen el agua más fría. En las de Hannover sólo habrá duchas frías, dentro de un plan de la ciudad norteña de recortar su energía en un 15%.

“La suma de todas las contribuciones nos ayudará a superar este invierno y estar preparados para el próximo”, dijo Robert Habeck, vicecanciller alemán y ministro de Economía. También dijo al semanario Der Spiegel que ha reducido el tiempo que tarda en ducharse.