EEUU: Haces de energía podrían causar síndrome de La Habana

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Vista de la embajada de EEUU en La Habana, Cuba, el 3 de octubre de 2017. (AP Foto/Desmond Boylan, File)

(AP) — Un panel de expertos en labores de inteligencia no ha identificado a un único culpable de las aparentes lesiones cerebrales que ha reportado el personal estadounidense y que se han relacionado con lo que llaman “síndrome de La Habana”, pero varias posibles causas siguen siendo plausibles, incluyendo el uso de dispositivos que emiten haces de energía dirigida, informaron el miércoles los funcionarios.

La semana pasada, la CIA anunció que la agencia considera que es poco probable que Rusia u otro adversario extranjero esté llevando a cabo una amplia campaña para atacar a estadounidenses con dispositivos emisores de energía. Aunque médicos y expertos han vinculado la mayoría de los casos con otras causas, sigue habiendo varias decenas de casos que los expertos creen que podrían explicarse por el uso deliberado de energía.

El trabajo del panel es el anuncio más reciente sobre un tema delicado en los círculos diplomáticos y científicos. Funcionarios y legisladores estadounidenses han hecho hincapié en que consideran con seriedad las enfermedades reportadas y que cualquier ataque deliberado contra el personal estadounidense sería respondido con firmeza.

Pero las agencias de inteligencia no han publicado pruebas de que un adversario sea el culpable. La incertidumbre sobre la causa de las enfermedades ha aumentado las fricciones entre las autoridades y los que sufren los síntomas.

Los factores psicológicos por sí solos no pueden explicar las características descritas por las personas en ese pequeño número de casos, señalaron los funcionarios que informaron el miércoles a los reporteros bajo condición de anonimato en virtud de las normas básicas establecidas por la Oficina del Director de Inteligencia Nacional.

El uso de pulsos de energía electromagnética “explica plausiblemente” esas características en algunos casos, al igual que el uso de ondas de ultrasonido a corta distancia, dijeron los funcionarios. Los expertos no han identificado hasta ahora un dispositivo específico que pudiera haberse utilizado para atacar al personal estadounidense.

Los funcionarios que informaron a los reporteros el miércoles señalaron que había importantes lagunas en lo que el gobierno sabe. Entre las recomendaciones que el grupo de expertos hizo se encuentran unificar la información recopilada en todas las agencias estadounidenses y crear nuevos indicadores para identificar y atender lo que el gobierno llama “incidentes sanitarios anómalos”.

Estados Unidos también está buscando formas de proteger a los funcionarios y prevenir futuros casos. Aunque los funcionarios que informaron a los periodistas no quisieron especificar qué medidas de protección han recomendado, instaron a cualquier empleado que crea haber sido afectado a que lo reporte inmediatamente.

“Si bien no tenemos un mecanismo específico para cada caso, lo que sí sabemos es que si se informa rápidamente y se recibe atención médica sin demora, la mayoría de la gente se recupera”, comentó un funcionario.

En un comunicado, la directora de Inteligencia Nacional, Avril Haines, y el director de la CIA, William Burns, dijeron que el gobierno estadounidense “sigue comprometido a proporcionar acceso a atención a quienes la necesiten, y seguiremos compartiendo toda la información posible con nuestro grupo de trabajo y el público estadounidense mientras continúan nuestras tareas”.

Los casos del “síndrome de La Habana” se remontan a una serie de lesiones cerebrales reportadas en 2016 en la embajada de Estados Unidos en Cuba. Se han reportado incidentes entre diplomáticos, funcionarios de inteligencia y personal militar en la zona metropolitana de Washington y en otros puestos internacionales.

El gobierno de Biden ha enfrentado presión por parte de los legisladores de ambos partidos para investigar los casos vinculados con el “síndrome de La Habana” y brindar una mejor atención a las personas que han reportado la aparición repentina de dolores de cabeza, mareos y otros síntomas que los debilitan.

El presidente Joe Biden nombró el martes a un funcionario del Consejo de Seguridad Nacional para que coordine la respuesta del gobierno a posibles incidentes relacionados con el síndrome.