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La devastación causada por los incendios forestales en California ha mostrado el rostro más terrible de la naturaleza, pero también el mejor de la humanidad.

Mientras miles de bomberos luchan contra el peligroso incendio de Carr en el norte del estado, la imagen de una niña ayudando a los hombres y mujeres en la línea de fuego ha conmovido a muchos.

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Este video muestra a la pequeña Gracie Lutz, de dos años, repartiendo burritos envueltos en papel de aluminio a los hambrientos bomberos que terminaron su turno en el Distrito Shasta, devastado por las llamas.

El video, compartido por su madre, Chelsea Lutz, muestra a la pequeña niña sonriente con botas de bombero y un vestido rojo, entregando el desayuno. Un hermano de la pequeña es uno de los 12 mil bomberos que participa en la lucha contra los incendios.

El joven le dijo a la familia que añoraba comerse un burrito, con lo cual Chelsea y Gracia acudieron a repartir varios entre los bomberos de su unidad.

El incendio Carr junto a otro cercano, denominado Ferguson, ha dejado ocho muertos – entre ellos dos bomberos-, miles de casas destruidas y familias sin hogar, lo que lo convierte en el séptimo más devastador en la historia del estado.

“Extrema no es la palabra que se ajusta para describir esta situación, es mucho más que eso”, dijo a la cadena NBC el jefe de división del Departamento Forestal y de Protección contra Incendios de California (Calfire), Chris Anthony, quien subrayó que “los fuegos son explosivos en California”.

El incendio Carr, ubicado en el condado de Shasta (a unos 400 kilómetros al norte de San Francisco) y originado hace una semana cerca de la localidad de Redding (con unos 92.000 habitantes), es el más mortífero de todos, ya que en él han fallecido seis personas, entre ellas una mujer de 70 años y dos de sus bisnietos, con edades de 5 y 4 años. Ese fuego ha obligado a la evacuación de más de 38.000 personas. Carr ha consumido más de 40.000 hectáreas de terreno y destruido 723 viviendas residenciales. Está contenido en un 20% y hay siete personas desaparecidas.

Otros dos muertos se han encontrado cerca de las llamas del incendio Ferguson, contenido ahora en un 30%: uno de ellos es un bombero que pereció tras ser golpeado por un árbol en el condado de Mariposa, donde su contingente lleva semanas tratando de sofocar el fuego.

El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos señaló que el “calor excesivo actual, combinado con una baja humedad relativa y la presencia de ramas y hierba seca, está causando numerosos incendios que presentan un explosivo crecimiento de fuego”.

Actualmente hay 17 fuegos activos en toda California, desde el sur hasta la frontera con Oregón, dijo al diario Los Angeles Times Jonathan Cox, portavoz de Calfire.

Unos 12.000 bomberos están luchando contra las llamas en este estado, junto a 800 agentes de la Guardia Nacional de California, que se han desplazado para ayudar en las tareas de extinción. Esos efectivos están apoyados por centenares de camiones de bomberos, algunos llegados incluso desde Florida.

El sábado Donald Trump firmó el estado de emergencia para California, lo que supone asistencia adicional.

De acuerdo a datos de Calfire, la de 2017 fue una de las temporadas de incendios más devastadoras para este estado, con 46 muertos y cerca de 559.000 hectáreas consumidas a causa de cerca de 9.000 fuegos forestales que destruyeron 10.800 estructuras.

Colectivamente, los incendios forestales han arrasado en Estados Unidos con 1,8 millones de hectáreas de tierra hasta ahora, un 21% más que el promedio de 10 años para la misma época del año, según datos federales.