Advertisement

La mayoría de votantes registrados latinos reprueba con dureza la gestión de Donald Trump como presidente, y no tiene ninguna confianza en él, y sólo uno de cada cuatro le ve con buenos ojos, según una encuesta realizada para NBC Telemundo y el diario The Wall Street Journal.

Los sentimientos negativos contra el presidente se han suavizado sin embargo en los dos años que lleva en la Casa Blanca, lo que, unido a una creciente simpatía por el Partido Republicano, puede resultar decisivo en las elecciones del próximo mes de noviembre.

Advertisemen

El 6 de noviembre se renueva la Cámara de Representantes, un tercio del Senado, y 39 gobernaciones. El Partido Republicano podría perder el control de ambas Cámaras del Congreso, lo que bloquearía las iniciativas de Trump por los próximos dos años, y complicaría su reelección en 2020.

Son unas elecciones que han despertado el interés máximo de los votantes latinos, según la encuesta. Y su resultado dependerá en gran medida de ellos: en Estados Unidos viven 56,5 millones de hispanos (según cifras de 2015 del instituto Pew Research), y prácticamente la mitad tiene derecho a voto.

En octubre de 2016, un mes antes de las elecciones presidenciales en las que Trump derrotó a la demócrata Hillary Clinton, el 80% de los latinos encuestados tenía sentimientos negativos hacia el candidato republicano. Ahora son sólo el 62%. De igual forma, los sentimientos negativos hacia el Partido Republicano han pasado en ese periodo del 57% al 45%, mientras que los sentimientos positivos hacia el Partido Demócrata han bajado del 55% al 46%.

Sin embargo, la mayoría de encuestados (dos de cada tres) quiere que el Partido Demócrata controle el Congreso. Y lo quieren, fundamentalmente, para contrarrestar el poder de Trump y del Partido Republicano.

Los encuestados desean que el presidente cambie sus políticas (la mayoría se inclina por un giro de calado, no sólo una corrección menor). Y están dispuestos a votar por candidatos al Congreso que respalden medidas como permitir que se queden en el país los soñadores protegidos hasta ahora por el programa DACA; mantener el seguro médico Medicare; o restringir la venta de fusiles de asalto y otras armas de combate. Trump ha acabado con DACA (aunque una decisión judicial impide por el momento la deportación de los soñadores; ha intentado eliminar Medicare y lo está dañando; y es contrario a restringir las armas de fuego.

Además cuatro de cada 10 votaría por un candidato dispuesto a iniciar el proceso de remoción (impeachment) para sacar a Trump de la Casa Blanca.

Los encuestados se muestran en contra de eliminar el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés), que persigue a los inmigrantes indocumentados, aunque, al mismo tiempo, se oponen a que aumentan las deportaciones, y están mayoritariamente en contra de construir un muro en la frontera, como promete hacer Trump. La mayoría (dos de cada tres) cree, en conclusión, que la inmigración es beneficiosa para el país.

El sondeo se realizó del 16 al 19 de septiembre mediante llamadas telefónicas a 300 latinos registrado como votantes.