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Un exfuncionario del gobierno del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez que admitió haber participado en una asociación ilícita para lavar más de 1.000 millones de dólares de sobornos fue condenado el martes a 10 años de cárcel por un juzgado federal en el sur de Florida.

Alejandro Andrade Cedeño, quien ascendió de guardaespaldas de Chávez a tesorero nacional de Venezuela, deberá entregarse a la policía judicial el 25 de febrero para cumplir su condena, determinó una jueza federal tras una audiencia de cerca de una hora de duración.

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“La corte permitirá al señor Andrade Cedeño que se entregue en 90 días”, expresó la jueza Robin Rosenberg tras anunciar la condena a 120 meses de prisión.

Andrade, sentado junto a sus abogados frente a la magistrada, escuchó la condena a través de auriculares que transmitían la traducción simultánea del inglés al español. Vestido con saco y corbata azules y pantalón beige, lucía tranquilo.

La sentencia fue revelada en los tribunales federales de esta ciudad ubicada a unos 100 kilómetros al noroeste de Miami una semana después de que el caso de Andrade se hizo público. El exfuncionario se había declarado culpable en diciembre de 2017 de haber conspirado para lavar dinero, pero su caso permaneció en secreto durante 11 meses.

La condena se conoció en momentos en que el gobierno de Estados Unidos investiga a miembros de la llamada “boliburguesía” venezolana, una élite que ha hecho fortunas durante la revolución bolivariana que inició Chávez.

Andrade, quien se desempeñó como tesorero nacional de Venezuela entre 2007 y 2011, dijo que sentía un “enorme dolor y remordimiento”.

“Asumo plena responsabilidad por la conducta”, expresó el extesorero venezolano al leer un papel que había preparado. “Tomé algunas decisiones muy desacertadas que hoy me pesan y lamento”, dijo, tras revelar que llegó a Estados Unidos con un permiso especial.

Tanto Andrade como sus abogados repitieron varias veces que él está cooperando “plenamente” con las autoridades estadounidenses y que ya no tiene ningún tipo de lazos con el gobierno venezolano. No ofrecieron detalles sobre su llegada a Estados Unidos.

Andrade, quien antes del comienzo de la audiencia se acercó a saludar a los fiscales y a la prensa, había llegado a un acuerdo de culpabilidad con el gobierno estadounidense y se comprometió a colaborar con las investigaciones.

Debido a esa cooperación sus abogados confían en que antes de entregarse en febrero la jueza vaya a reducirle la sentencia. La fiscalía dijo que podría sugerir una disminución de la pena, pero no detalló cuándo sería.

Andrade, quien pagó una fianza de un millón de dólares para mantenerse en libertad, se mudó al sur de Florida tras dejar su cargo en el gobierno venezolano. Vivía en una mansión rodeada por caballos en Wellington, una zona al noroeste de Miami conocida por sus actividades hípicas.

Como parte de su acuerdo de culpabilidad, Andrade, de 54 años, admitió que recibió más de 1.000 millones de dólares en sobornos del empresario de medios venezolanos Raúl Gorrín Belisario y de otros para que los beneficiara en operaciones de cambio de divisas.

Gorrín, propietario de la cadena de televisión venezolana Globovisión, también enfrenta acusaciones, pero está prófugo.

Andrade entregó todos sus bienes a las autoridades estadounidenses, entre ellos casas, vehículos y caballos. Sus abogados alegan que se ha quedado “sin nada”, pero no revelaron dónde vive.

El viernes se conocerá la condena de otro de los involucrados, en banquero venezolano Gabriel Arturo Jiménez Aray.

De acuerdo con documentos judiciales, Andrade aceptó sobornos entre 2007 y enero de 2011 a cambio de que empresarios pudieran realizar operaciones de cambio al tipo oficial, varias veces inferior al de mercado, con lo que obtenían ganancias millonarias.

La defensa del exfuncionario alega que él nunca recibió 1.000 millones de dólares y que nunca dispuso de ese dinero. Su abogado Roberto Martínez dijo al finalizar la audiencia que Andrade “lo que llegó a recibir fueron 60 millones de dólares”.