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Día de dar gracias a Dios

 

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Todos saben en este gran país norteamericano que el cuarto jueves del mes de noviembre es Día de fiesta nacional instituido especialmente para dar gracias a nuestro Dios por todos los beneficios recibidos durante el año. Así recordamos aquel histórico hecho acaecido durante el crudo invierno del año 1621, cuando por primera vez en aquel 13 de diciembre oficialmente se le da gracias a Dios. Nativos y peregrinos reunidos alrededor de una gran mesa celebraron con gran júbilo los triunfos obtenidos al cumplirse el primer aniversario de su asentamiento en Massachusetts.  En el año 1620, el pequeño velero “El Mayflowers” había salido de Inglaterra hacia el nuevo mundo. Se dice que eran unos cien peregrinos en busca de libertad para poder adorar a su Dios. Después de un largo y penoso viaje llegaron a las costas de Massachusetts en el mes de diciembre con un crudísimo invierno y muy poca comida. Fue un desastre, muchos murieron, se dice que sólo sobrevivieron los más fuertes. Al siguiente año las cosas iban mejorando con la ayuda bondadosa de los nativos que les enseñaron a sobrevivir en medio de tantas calamidades. El 13 de diciembre de 1621 hicieron una gran fiesta en agradecimiento al altísimo por todos los beneficios recibidos. Así se estaba celebrando el primer día de acción de gracias en este gran país. Una salva de cañonazos seguida de una gran ceremonia religiosa dio inicio a un hecho que después de algunas interrupciones se ha venido celebrando hasta nuestros días. Había nacido el  ”THANKSGIVING DAY” el día de dar gracias. Sin embargo, a Dios hay que agradecer todos los días los muchos beneficios que continuamente de él recibimos y, cuando llegue el cuarto jueves de noviembre de cada año. Podemos hacer algo muy especial compartiendo con los más necesitados algo de lo que tenemos o podamos conseguir; como lo hace nuestra gran amiga Amy López, viajera incansable de “VIAJEROS DE PALM BEACH”, quien desde hace más de quince años, en este día especial de dar gracias, ella consigue entre familiares, amigos y algunas instituciones y organizaciones locales, una buena cantidad de pavos y otras golosinas y obsequia a las personas de bajos recursos económicos que viven en ese simpático reparto de casitas casi todas iguales y que todos conocemos como las viviendas del “Plan Ocho”. Este año, como los anteriores, Amy dará gracias a Dios repartiendo entre toda esta buena gente que aquí vive una gran cantidad de pavos y otras golosinas; pero especialmente les lleva alegría, esperanza, amor y sonrisas, pues Amy sabe muy bien que con sonrisas y alegría se puede mejorar este bello mundo en que vivimos. ¡Adelante Amy! Estás como Madre Teresa de Calcuta, acumulando un tesoro de valor incalculable en el Reino de los Cielos. ¿Recuerdas lo que dijo Jesús?  “Todo lo que hagas a cualquiera de estos pequeñuelos, a mi me lo haces y no quedará sin recompensa” ¡Un aplauso grande, bien grande para Amy!

Amor, con amor se paga.  ¡Plus ultra! (Siempre más).

Alguien dijo: “Aunque una flor sea pequeña puede ser ofrecida a Dios y él la recibirá”

 

 

FINIS CORONAT OPUS

Gracias por la alegría la esperanza y las sonrisas