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Un informe oficial sobre el tiroteo en el que murieron cinco personas en el aeropuerto de Fort Lauderdale (Florida) el pasado enero apunta a una falta de coordinación y de comunicación efectiva como causa del caos que siguió.

El condado Broward, al que pertenece Fort Lauderdale, publicó hoy las conclusiones del informe encargado a la consultora Ross & Baruzzini sobre la respuesta de las autoridades intervinientes a la situación creada en el aeropuerto por el exmilitar Esteban Santiago, quien espera juicio para el próximo mes de enero.

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Santiago, de origen puertorriqueño, llegó el 6 de enero pasado a Fort Lauderdale desde Anchorage (Alaska) por vía aérea, recogió su equipaje y sacó de una bolsa un arma semiautomática con la que disparó a la gente que esperaba sus maletas en una sala, según mostraron los vídeos de las cámaras de seguridad.

Cinco personas resultaron muertas por los disparos de Santiago, quien fue detenido sin oponer resistencia a los pocos minutos.

El exmilitar, al que se le ha diagnosticado “esquizofrenia y trastorno esquizo-afectivo, se declaró no culpable de los 22 cargos que le fueron imputados, que en ningún caso están relacionados con terrorismo.

El informe divulgado hoy no se planteó cómo pudo pasar eso sino cuál fue la respuesta al tiroteo, que produjo un verdadero caos en el Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale, con falsas alarmas de nuevos disparos y unas 12.000 personas retenidas durante horas en la terminal.

Para hacer el informe de 82 páginas, los consultores entrevistaron a más de 60 personas que tuvieron que ver con la respuesta al tiroteo.

Entre otros fallos se menciona que la comunicación entre la oficina del alguacil de Broward y el departamento de Aviación del condado fue limitada, que hubo confusión acerca de cuál de las dos instancias estaba al frente de la situación y falta de planes de contingencia para evacuación y refugio de los viajeros.

Antes del juicio, que se iniciará el 22 de enero próximo, Santiago está citado a una audiencia encabezada por la jueza Beth Bloom el próximo 8 de septiembre.

En marzo pasado Bloom determinó que Santiago está “mentalmente enfermo”, pero que no es incompetente para enfrentar un juicio y ayudar en su defensa.