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(AP) — Un ecuatoriano que enfrenta una orden de deportación de Estados Unidos desde hace 25 años irá el martes a la corte para solicitar que se reabra su caso, informó el lunes su abogada.

Nelson Pinos, ahora de 45 años, ha estado refugiado en una iglesia de New Haven, Connecticut, durante el último año y medio.

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Pinos tenía 19 años cuando fue arrestado en Minneapolis, señaló su abogada, Tina Colón Williams, del Esperanza Center for Law & Activism. Indicó que él no estaba al tanto de que una corte migratoria había ordenado su deportación en 1994 y no se enteró sino hasta 2012.

Ya que Pinos no tuvo la oportunidad de presentarse al tribunal migratorio en la primera convocatoria, Williams alega que la orden no se emitió de manera adecuada y por lo tanto carece de validez legal. Un panel de tres jueces de la Corte Federal de Apelaciones del Octavo Circuito escuchará el martes sus argumentos orales en St. Paul, Minnesota.

John Mohan, portavoz del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés), dijo que la agencia no comenta detalles sobre casos migratorios que van a una audiencia.

Pero en un comunicado, el ICE dijo que un juez federal de inmigración le emitió a Pinos una orden final de repatriación en 2015. El sudamericano no fue colocado bajo custodia de la dependencia, pero se le permitió reportarse periódicamente con un agente del ICE después de proporcionar evidencias previas de que pretende cumplir con la orden, indicó la agencia.

Pinos no salió del país en la fecha programada y posteriormente se refugió en una iglesia de Connecticut, según el ICE. Fue entonces que se le declaró un fugitivo migratorio. Solicitar santuario en un sitio catalogado por el ICE como una ubicación delicada podría demorar “pero no anula” la autoridad de la agencia para ejercer la orden de retiro, agregó.

El ICE indicó que está al tanto de la apelación pendiente de Pinos, pero que la orden de deportación en su contra sigue vigente.

Pinos, que reside en New Haven, solicitó refugio en la iglesia después de que se le ordenara salir de Estados Unidos a finales de 2017. Ha vivido ilegalmente en el país desde 1992.

Sus simpatizantes se manifestaron en un tribunal federal de Hartford, Connecticut, en noviembre pasado para conmemorar el aniversario de que ingresó a la iglesia metodista First and Summerfield United.

Williams dijo que la prolongada estadía de su cliente en el templo le ha pasado factura a Pinos y a sus tres hijos, que lo visitan con regularidad.

“Su prolongado periodo en una iglesia le ha causado graves daños a su estado de ánimo y salud emocional, y también a sus hijos”, dijo la abogada.

Pero si Pinos sale de la iglesia, corre el riesgo de ser detenido y deportado, comentó Williams. Y no podría volver legalmente a Estados Unidos a menos que se rescinda la orden de deportación y se reabra su caso, agregó.

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Jeff Baenen está en Twitter como: https://twitter.com/jeffbaenen