Advertisement

Aunque ya son expertos en smartphones, portátiles y tablets, los de Cupertino aún están en pañales en lo que a tecnología ‘ponible’ se refiere. Desde 1984 la idea de un primitivo dispositivo de muñeca ronda por la mente de los diseñadores e ingenieros de la tecnológica, pero han esperado 30 años para materializar el que será su primer wearable.

Hace tiempo que se empezó a hablar de este nuevo miembro de la familia Apple y son muchas las especulaciones, prototipos y verdades a medias que circulan a sus anchas por la red de redes. Algunos son descabellados, pero otros suman tantas ‘evidencias’ que empiezan a tomar fuerza y nos ayudan a dibujar un retrato robot del reloj inteligente que llevará el logo de la manzana mordida.

Advertisemen

Bienvenido iWatch, si es que ése es su verdadero nombre En un principio algunos medios, como el diario tecnológico Re/Code, fecharon la llegada del reloj inteligente de Apple en octubre,pero los últimos rumores parecen indicar que los de Cupertino lo presentarán el 9 de septiembre junto a su producto ‘estrella’, el iPhone 6. Ahora bien, no llegará a las tiendas hasta a principios de 2015.

Eso sí, nadie sabe aún con qué nombre dará a conocer Tim Cook, el CEO de la tecnológica, este reloj. “iWatch” es el término más aceptado en el mundo 2.0, pero podrían tener problemas para registrarlo (otras compañías se les adelantaron) y habrían optado por llamarlo “iTime”, o al menos así consta en la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos. Ahora bien, Apple tiene medios suficientes para llegar a un acuerdo con esas firmas y ‘arrebatarles’ la palabra “iWatch”. Sólo en países donde la ley de patentes es más estricta, como en China, les pondrían trabas para lanzarlo al mercado con ese nombre.

Características técnicas y precio A diferencia del bombardeo de filtraciones sobre el nuevo modelo de iPhone, poco se sabe a ciencia cierta del smartwatch que preparan los de Cupertino. Si bien en el ciberespacio circulan decenas de supuestas imágenes del nuevo dispositivo, lo cierto es que no se sabe ni siquiera si su pantalla será redonda o rectangular o qué procesador tendrá (y mucho menos en qué colores estará disponible).

La mayoría de los rumores y las ingentes cantidades de cristal de zafiro que Apple habría adquirido, sugieren que tendrá una pantalla de ese material. No obstante, hace casi un año varias webs asiáticas anunciaron que podría estar equipado con una pantalla flexible OLED de plástico, pero esta hipótesis ha perdido fuerza.

Respecto a su tamaño, el Wall Street Journal publicó que iWatch contará con tres modelos de 1,6, 1,8 y 2,5 pulgadas para adaptarse a las dimensiones de todos los compradores. Lo más probable es que el de 1,6 pulgadas esté pensado para el público femenino y los otros dos para el masculino.

Otra de las especulaciones que toman fuerza es una posible carga inalámbrica del dispositivo. Muchos de los ‘iFans’ esperan que tanto el smartwatch como el iPhone 6 finalmente cuenten con ese sistema, algo que se sospecha (pero no se ha confirmado) desde que la tecnológica registró un prototipo de cargador que funcionaría por contacto. Asimismo, y siguiendo con las pistas que van dejando las patentes, el iWatch podría contar con una batería flexible que se amoldaría a la curvatura que adopte el dispositivo en la muñeca de su dueño.

En cuanto al precio, también se han barajado varias posibilidades. La mayoría de los expertos coincide en situar la cifra entre los 150 y los 305 euros. Algunos analistas, como Morgan Stanley, calculan que el wearable tendría la misma afectuosa acogida que en su día tuvo el iPad y estiman que se podrían vender entre 30 y 60 millones de unidades.

¿Dependiente de iPhone? Entre las grandes dudas que rodean al iWatch es si podrá trabajar por su cuenta, es decir, sin estar conectado o sincronizado con el iPhone en todo momento. Aunque hasta ahora los relojes inteligentes han sido más bien complementos de los smartphones, algunos modelos empiezan a tener entidad propia como el Samsung Gear S, que la compañía coreana ha dado a conocer esta semana. Si bien habrá que esperar hasta su presentación en sociedad para saberlo con certeza, todo parece indicar que la principal función del iWatch será recibir llamadas y otras notificaciones (mensajes, emails, alarmas, etc.) sin tener que llevar el iPhone encima.

De hecho, algunas novedades del sistema operativo iOS 8 están pensadas específicamente para el reloj inteligente y facilitarían el acceso a contactos recientes, notificaciones o a Siri. Además, de algunas declaraciones de Tim Cook se desprende que se podrán crear notas rápidas habladas para enviar mensajes.

Un sector en el que iWatch entraría por la puerta grande es la domótica. El wearable podría tener un papel fundamental en HomeKit, la plataforma desarrollada por Apple que controla todos los electrodomésticos de un hogar inteligente. Nuestro reloj actuaría como el perfecto ‘mando a distancia’ que bajaría la intensidad de las luces o subiría la temperatura de nuestro termostato. Por otra parte, varios medios apuntan a que será una pieza clave en el sistema de pagos propio que la tecnológica podría estar preparando.

La salud es lo primero Otros rumores sugieren que Apple sucumbirá a la moda de la salud también en este dispositivo (como hará con el futuro iPhone 6) gracias a la herramienta HealthKit . El reloj incluiría un total de 10 sensores, los más relevantes serían los biométricos que no sólo medirían nuestras pulsaciones, sino que controlarían nuestro descanso, la cantidad de oxígeno de nuestro cuerpo y medirían con precisión cada uno de nuestros movimientos.

En este sentido, la compañía podría haber pedido a varios deportistas profesionales (como el jugador de baloncesto Kobe Bryant) que probaran el dispositivo seguramente con el objetivo de evaluar si los sistemas de medición monitorizan la actividad física como deben hacerlo.

Colaboradores de lujo Si por algo destacan los de Cupertino es por cuidar al milímetro el diseño de todos sus productos y su reloj inteligente no iba a ser menos. En un principio algunos medios anunciaron se habrían asociado con Swatch para esbozar las líneas de su nuevo dispositivo, pero el fabricante suizo lo ha desmentido. Otras compañías que han sonado como posibles colaboradoras son Timex (especializada en relojes de alta gama) y Nike (Apple ha contratado a dos ingenieros encargados del desarrollo de FuelBand, la pulsera inteligente de la firma).

Lo cierto es que la tecnológica se está rodeando de expertos en el sector de los complementos de lujo, algo que muchos han interpretado como una clara apuesta por elaborar un smartwatch más sofisticado. Algunos invitados a este ‘consejo de sabios’ serían los últimos fichajes de la compañía como el ex vicepresidente de ventas de Tag Heuer (firma de relojes de lujo) o el ex consejero delegado de la empresa francesa de alta costura Saint Laurent.

iWatch: ¿Cómo será el reloj inteligente de Apple?