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Un juez federal amenazó el jueves con acusar de desacato al fiscal general estadounidense Jeff Sessions, después de descubrir que la administración Trump intentó deportar a una mujer y su hija fuera del país mientras se llevaba a cabo una audiencia de apelación para su deportación, reportaron varios medios de comunicación.

El juez de la Corte de Distrito de Estados Unidos, Emmet Sullivan, solicitó una orden de emergencia para detener la expulsión acelerada de inmigrantes que buscaban asilo por abuso doméstico y violencia de pandillas después de averiguar que el gobierno había puesto a una demandante en el caso y a su hija en un vuelo de regreso a Centroamérica, informó The Hill.

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La Unión Americana para las Libertades Civiles (ACLU), que está desafiando la decisión de Sessions de no otorgar asilo a las víctimas de abuso doméstico y violencia de pandillas, dijo que el gobierno había asegurado al tribunal el miércoles que ningún demandante en el caso sería deportado antes de la medianoche.

“Esto es bastante escandaloso”, dijo Sullivan, según The Washington Post. Cuestionó como era posible “que alguien que busca justicia en un tribunal de Estados Unidos sea expulsada mientras sus abogados discuten por justicia para ella”

“No estoy contento con esto en absoluto”, dijo. “Esto es inaaceptable.”

La mujer, identificada en los documentos judiciales como “Carmen”, es una de las partes demandantes en el litigio presentado esta semana por la ACLU contra Sessions. La organización está demandando a Sessions por su reciente decisión de dejar de otorgar asilo a las personas que han enfrentado violencia doméstica y de pandillas.

Según los informes, el Departamento de Justicia (DOJ) y los abogados de la ACLU acordaron posponer las audiencias para Carmen hasta las 11:59 p.m. del jueves para que las partes argumenten el caso en la corte.

Pero a los abogados de la ACLU se les dijo que Carmen y su hija habían sido sacadas de un centro de detención familiar en Dilley, Texas, y que posiblemente habían sido enviadas al aeropuerto de San Antonio el jueves por la mañana para tomar un vuelo, informó el Post.

El periódico reportó que Sullivan, designado por el expresidente Clinton, ordenó que el gobierno “haga que ese avión dé vuelta”, después de fallar a favor de la petición de la ACLU de que se mantenga la deportación.

Un abogado del Departamento de Justicia, Erez Reuveni, no confirmó a The Post si Carmen y su hija habían abandonado el país.

El DOJ no quiso hacer comentarios cuando The Hill lo contactó.

“En su prisa por deportar a tantos inmigrantes como sea posible, la administración Trump está poniendo a estas mujeres y niños en grave peligro de ser violadas, golpeadas o asesinadas”, dijo Jennifer Chang Newell, abogada del Proyecto de Derechos de los Inmigrantes de ACLU, quien argumentó el caso en el tribunal.