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El Congreso terminó hoy con la aprobación de la legislación que, un año después de convertirse en ley, extenderá a Puerto Rico y los demás territorios la prohibición federal sobre la industria de las peleas de gallos.

La Cámara de Representantes ratificó la medida esta tarde (369-47), luego de que el Senado le diera su visto bueno el martes (87-13).

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La legislación pasa ahora a la firma del presidente Donald Trump.

“Van a convertir las peleas de gallos, un deporte de caballeros, en una industria clandestina”, dijo la comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien habló hoy en dos ocasiones en contra de la prohibición en el hemiciclo cameral.

El lenguaje que extiende a los territorios la prohibición del negocio de las peleas de gallos está incluido en el informe del comité de conferencia del Congreso sobre la reautorización, por cinco años adicionales, de la ley agrícola, la cual regula asignaciones, subsidios e iniciativas relacionadas a la agricultura.

La enmienda original fue de la autoría del republicano Peter Roskam (Illinois).

“Estoy dispuesta a invitar a cualquier miembro que quiera, a que visite Puerto Rico y vea el nivel de regulación de esta industria. Es un modo de vida para muchas representados y me preocupa si este proyecto es adoptado que convierta a muchas personas parte de una industria clandestina como las leyes sobre reguladas frecuentemente hacen”, indicó la comisionada, quien habló antes y durante la sesión, en el hemiciclo de la Cámara baja.

La comisionada González indicó que estaba en contra “de la parte” que hace referencia a la industria de gallos de la legislación agrícola.

El gobernador Ricardo Rosselló, quien tiene reuniones mañana en Washington, había dicho que aprovecharía el viaje a la capital de EE.UU. para cabildear a favor de la medida.

Pero, cualquier gestión deberá hacerse pensando en la próxima sesión del Congreso, que empieza en enero de 2019.

La comisionada González ha indicado que presentará legislación en enero de 2019 para pedir volver a excluir a Puerto Rico de la prohibición a las peleas de gallos que ya existe en los 50 estados.

Bajo leyes federales aprobadas la década pasada, es un delito grave en EE.UU. la industria de las peleas de gallos, la cual el gobierno de Puerto Rico dice que genera $18 millones anuales a la economía y unos 27,000 empleos directos e indirectos.