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Al menos seis personas han muerto a causa del incendio que azota el norte de California y ha obligado la evacuación de unas 38.000 personas. El fuego, que afecta al condado de Shasta , está contenido al 17% avivado por la ola de calor que azota la región. Las llamas ya han consumido 95,000 acres. La situación llevó la semana pasada al gobernador de California, Jerry Brown, a declarar el estado de emergencia en la zona.

Este domingo, las autoridades encontraron los restos de una persona cerca de Redding, a unos 370 kilómetros al norte de San Francisco, que no quiso abandonar el lugar pese a recibir la advertencia de evacuación, según ha informado el sheriff del condado de Shasta, Tom Bosenko. Aún no ha trascendido su identidad. Este ha añadido que aún hay siete personas desaparecidas.

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Las otras víctimas son Don Ray Smith, un operario de un bulldozer que falleció el pasado jueves y Jeremy Stoke, un bombero de la ciudad de Redding, la principal urbe del condado de Shasta. El avance de las llamas ha dejado la muerte de Melody Bledsoe, de 70 años, y dos de sus bisnietos, James Roberts (5) y Emily Roberts (4), fallecidos en el domicilio familiar el pasado sábado.

Según el Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. (NWS, en inglés), “una peligrosa ola de calor continúa avanzando a través de una parte del suroeste (del país) y de California”. Las altas temperaturas, el ambiente seco y el viento favorecen la rápida propagación de las llamas.

Según Cal Fire, 517 estructuras (casas y edificios) quedaron destruidas y otras 135 dañadas a causa de este incendio, iniciado el pasado lunes por una “falla mecánica en un vehículo” y que para el jueves propagó sus llamas hacia el oeste de Redding. Alrededor de 3.400 bomberos trabajan para apagar el fuego. A estas se suman más de 5.000 viviendas que están bajo la amenaza del fuego.

California combate estos días unos 18 fuegos. Entre esos incendios: el de “Ferguson” que ha consumido más de 53,000 acres, cerca del Parque Nacional Yosemite que se ha visto obligado al cierre de varios sectores. La labor de 3.861 bomberos y operarios ha logrado por ahora contener las llamas en un 30 %, según las autoridades estatales.

El incendio “Cranston” es aún una amenaza, sobre todo para los habitantes de Idyllwild, en el condado de Riverside (sur de California), y que tras arrasar 5.300 hectáreas ha sido contenido en un 29 %. Esta semana, la Fiscalía del Condado de Riverside acusó a Brandon McGlover, de 32 años, de ser el principal sospechoso de causar este incendio, además de otros ocho, y enfrenta hasta 15 cargos criminales.

El sábado el presidente de EE.UU., Donald Trump, declaró el estado de emergencia para California, lo que supone que el Gobierno federal prestará asistencia adicional. Mediante esta directriz, Trump autorizó al Departamento de Seguridad Nacional y a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a “coordinar todos los esfuerzos en las tareas de socorro”.

Según información de Cal Fire, la de 2017 fue una de las temporadas de incendios más devastadoras para este estado, con 46 muertos y cerca de 559.000 hectáreas consumidos a causa de cerca de 9.000 fuegos forestales que destruyeron 10.800 estructuras.