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WASHINGTON (AP) — Los estadounidenses están siguiendo de cerca el proceso de posible juicio político al presidente Donald Trump y una ligera mayoría de ellos aprueba el desarrollo, de acuerdo con varios sondeos, pero la ciudadanía está dividida sobre si el mandatario debe ser retirado del cargo.

Varios sondeos publicados desde que la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, anunció el inicio del proceso de juicio político el 24 de septiembre muestran un cambio en las opiniones en comparación con hace unos meses. Los congresistas en la cámara baja investigan si Trump abusó de su cargo al pedir al gobierno de Ucrania investigar a un rival político del presidente norteamericano: Joe Biden.

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Un sondeo de Fox News realizado del 6 al 8 de octubre encontró que el 51% de los estadounidenses opina que Trump debe ser enjuiciado y retirado del cargo, comparado con un 42% que decía eso en julio.

Una encuesta de Washington Post-Schar School realizada a inicios de octubre mostró que 58% de los estadounidenses apoya la decisión del Congreso de iniciar un proceso de juicio político y 49% opina que el siguiente paso debe ser expulsar a Trump del puesto. A inicios del año, sondeos de Post-ABC hallaron que menos de la mitad opinaba que debería comenzarse un proceso de juicio político.

Un sondeo de principios de octubre de la Universidad Quinnipiac University encontró que 45% de los votantes dijeron que Trump debe ser enjuiciado y destituido. Esta encuesta mostró 40% de apoyo al presidente.

Este proceso de juicio político es apenas el cuarto en la historia de Estados Unidos.

Cuando fue su caso, el presidente Bill Clinton salió prácticamente ileso en el proceso de 1998 y 1999. Según sondeos de Gallup, apenas una tercera parte de los estadounidenses apoyaban su destitución luego de que surgieron acusaciones de haber tenido un amorío con Monica Lewinsky, una becaria de la Casa Blanca. Antes, durante y después del proceso, la aprobación de Clinton era mucho más alta que la de Trump.

En comparación, los niveles de aprobación de Richard Nixon se desplomaron y al mismo tiempo creció el apoyo a su destitución en 1974.