Advertisement

Con diferentes palabras y diferentes opiniones, pero con un mismo mensaje, cientos de publicaciones de Estados Unidos se han puesto de acuerdo para decir este jueves a sus lectores, a la sociedad en general, y al presidente, que no son enemigo de nadie. En una actuación coordinada sin precedentes para tiempos sin precedentes, más de 300 periódicos han respondido a la llamada que hizo The Boston Globe para levantar la voz ante los constantes insultos del presidente Donald Trump, inauditos en el país de la libertad de prensa.

El diario de Boston convocó el pasado 10 de agosto a todos los periódicos de EE UU que quisieran sumarse a publicar editoriales este jueves, 16 de agosto, respondiendo al insulto más grave de Trump contra la prensa, a la que ha vuelto a llamar “enemigo del pueblo”. El insulto bananero de Trump ha disparado las alarmas sobre la posibilidad de que acabe desatando violencia contra la prensa. Los periodistas que cubren sus mítines ya soportan insultos y gritos durante horas por parte de sus seguidores.

Advertisemen

Este miércoles por la tarde comenzaron a publicarse online los editoriales de la iniciativa, que se va a promocionar en redes con la etiqueta #EnemyOfNone (enemigos de nadie). The New York Times escribió: “Insistir en que las noticias que no te gustan son noticias falsas es peligroso para la vitalidad de la democracia. Y llamar a los periodistas ‘enemigos del pueblo’ es peligroso, sin más”.

The Boston Globe escribió: “La libertad de prensa es esencial para asegurar la libertad’, escribió John Adams. Durante más de dos siglos, este principio fundacional norteamericano ha protegido a los periodistas en el país y ha servido de modelo para otras naciones libres. Hoy está seriamente amenazado. Y envía la señal alarmante a los déspotas, desde Ankara hasta Moscú, Pekín o Bagdad, de que los periodistas pueden ser tratados como un enemigo interior”.

El Dallas Morning News, el gran diario conservador de Texas, se expresó así: “Si el presidente ve información errónea, tiene el derecho y el deber de denunciarlo y mostrar los datos. No vamos a fingir que todas las historias que han aparecido en todos los medios que cubren al presidente han sido impecables. Pero tampoco vamos a fingir que no está en juego aquí una cuestión más amplia, que afecta a la libertad de la prensa de cuestionar las cosas y que afecta a los verdaderos fundamentos de nuestra República”.

Una explicación con la que se puede identificar cualquier periodista vino del pequeño Arizona Daily Star, de Tucson: “En la práctica, los periodistas nos tragamos aburridas reuniones de gobierno y nos estudiamos las fórmulas de financiación de las escuelas públicas para que usted no tenga que hacerlo. No es una declaración tan idealista como la Primera Enmienda, pero vale igual”.

Las lista de periódicos (más de 300) que se han sumado a la iniciativa, que el Globe recoge en su web y va actualizando desde el miércoles, va desde las grandes cabeceras de la política nacional hasta publicaciones con tiradas de 4.000 ejemplares, asegura el rotativo. Marjorie Pritchard, subdirectora a cargo de las páginas editoriales, dijo que espera que “haga entender a los lectores que atacar la Primera Enmienda es inaceptable”.