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Michael Cohen, el exabogado de confianza del presidente Donald Trump, llegó a un acuerdo para declararse culpable por haber mentido a los comités del Congreso que realizaban investigaciones sobre la posible coordinación entre la campaña republicana y Rusia para influir en las elecciones presidenciales de 2016, informaron varios medios.

Según The New York Times, hizo una aparición sorpresa en un tribunal de Manhattan este jueves por la mañana para declararse culpable de otro cargo criminal. Poco antes de las 10 am ET, Cohen salió de la corte en Nueva York sin dar declaraciones a la prensa.

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A cambio de esta declaración de culpabilidad, cooperaría con el fiscal especial Robert Mueller a cambio de una sentencia más leve en un nuevo giro en la investigación del fiscal especial sobre la posible colusión entre la campaña republicana y los rusos.

Según la agencia AP, el caso puntual de las mentiras de Cohen tiene que ver con el proyecto inmobiliario del presidente de una Torre Trump en Moscú, Rusia. En mayo pasado, el sitio de noticias de Yahoo publicó una nota citando documentación que indicaba que Cohen había estado haciendo gestiones para construir la edificación más allá de lo que había dicho originalmente a los congresistas.

Cohen había asegurado que el proyecto fue dejado de lado en enero de 2016, en plena campaña primaria para las nominaciones presidenciales en EEUU, porque “la propuesta no era factible debido a una variedad de razones de negocio y no debía buscar ser concretada más”.

Sin embargo, Yahoo hace referencia a comunicaciones del socio ruso del proyecto Felix Sater que muestran que las discusiones del plan siguieron al menos hasta mayo de 2016, cuando ya Trump tenía virtualmente asegurada la nominación presidencial.

Esta noticia llega en un momento en que Trump ha aumentado sus ataques y acusaciones sin fundamentos contra el fiscal especial.

Cohen ya se había declarado culpable en agosto de violar las leyes de financiamiento de la campaña cuando admitió bajo juramento que en 2016 pagó a cambio de silencio a mujeres que alegaban aventuras con Trump. El objetivo era que no hablaran sobre sus presuntas relaciones con el entonces candidato para no perjudicar su imagen en campaña.