Muere legendario manager Tommy Lasorda a los 93 años

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ARCHIVO - En imagen de archivo del lunes 19 de octubre de 1981, el manager de los Dodgers de Los Ángeles Tom Lasorda festeja tras vencer a los Expos de Montreal por el título de la Liga Nacional, en Montreal. (AP Foto/Grimshaw, archivo)

(AP) — Pese a una salud cada vez más frágil, Tommy Lasorda atestiguó contento, desde una suite del Globe Life Field en Texas, el momento en que los Dodgers de Los Ángeles ganaron el sexto juego de la Serie Mundial ante los Rays de Tampa Bay.

Rodeado por amigos y familiares, Lasorda celebró entonces la coronación de los Dodgers, en aquella noche de octubre y en medio de la pandemia de coronavirus. Fue el primer título del equipo en 32 años.

En su campeonato anterior, Lasorda era el manager. Así que el manager no quiso perderse el suceso. Aunque su movilidad era limitada, su mente estaba lúcida todavía.

Y de manera curiosa —o tal vez no tanto—, ése fue el último juego al que asistió.

“Él siempre dijo que quería dos cosas: Vivir hasta los 100 años y ver otro título para la ciudad de Los Angeles”, tuiteó el antesalista de los Dodgers, Justin Turner. “Aunque luchó endemoniadamente por llegar a una cifra de tres dígitos en su edad, yo no podría estar más orgulloso por saber que logramos que viera a los Dodgers otra vez en la cima, el lugar en el que deben estar”.

Lasorda, el apasionado manager miembro del Salón de la Fama que guio a los Dodgers a dos títulos de la Serie Mundial y que posteriormente se convirtió en embajador del deporte que tanto quiso durante sus 71 años con la franquicia, ha muerto. Tenía 93 años.

Los Dodgers anunciaron el viernes que Lasorda sufrió un infarto cardiaco en su casa de Fullerton, California. Los paramédicos realizaron intentos por resucitarlo durante su traslado al hospital, donde se certificó su muerte poco antes de las 11:00 de la noche del jueves.

Lasorda tenía antecedentes de problemas del corazón, incluyendo un infarto cardiaco en 1996 que puso fin a su carrera como manager y otro en 2012 que lo obligó a usar un marcapasos.

Había regresado a su domicilio apenas el martes, después de permanecer hospitalizado desde el 8 de noviembre por problemas cardiacos.

Lasorda estuvo presente en esa victoria de los Dodgers el 27 de octubre, que aseguró al equipo de Los Ángeles su primer título de Grandes Ligas desde 1988.

“Parece apropiado que en sus últimos meses haya visto a sus queridos Dodgers ganar la Serie Mundial por primera vez desde su equipo de 1988”, sostuvo el comisionado de Grandes Ligas, Rob Manfred.

Lasorda había fungido como asesor especial del dueño y presidente de los Dodgers, Mark Walter, durante los últimos 14 años. Su presencia fue habitual en los juegos, sentado en el palco de Walter.

“Fue un gran embajador para el equipo y el béisbol, un mentor para jugadores y entrenadores, siempre tuvo tiempo para dar un autógrafo y un relato para sus muchos aficionados y siempre fue un buen amigo”, afirmó Walter. “Se le extrañará enormemente”.

Lasorda fue jugador, reclutador, manager y ejecutivo de la directiva de los Dodgers desde sus raíces en Brooklyn.

Tuvo un récord como manager de 1.599 victorias y 1.439 derrotas, ganó títulos de la Serie Mundial en 1981 y 1988, cuatro banderines de la Liga Nacional y ocho títulos divisionales dirigiendo a los Dodgers de 1977 a 1996.

Fue elegido al Salón de la Fama del béisbol en 1997 como manager y llevó a la selección de béisbol de Estados Unidos a conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sydney en 2000.

Lasorda era el empleado en activo que mayor tiempo tenía en la organización de los Dodgers luego que el cronista miembro del Salón de la Fama Vin Scully se retiró en 2016 después de 67 años. En años recientes Lasorda había recibido ovaciones de pie de parte de los aficionados cuando su nombre se mencionaba en los partidos.

“Hay dos cosas sobre Tommy que siempre recordaré”, dijo Scully. “La primera es su entusiasmo ilimitado. Tommy se levantaba por las mañanas lleno de energía y así permanecía, siempre y cuando estuviera en compañía de alguien. La otra era su determinación. Fue un colega con una habilidad limitada y se presionó a sí mismo para ser un muy buen lanzador de Triple A. Nunca tuvo ese extra de los peloteros de Grandes Ligas, pero no se debió a que no lo haya intentado”.

Lasorda solía proclamar: “yo sangro azul Dodger”, y mantuvo una placa de bronce en su escritorio que decía: “Dodger Stadium fue su dirección, pero todos los estadios fueron su hogar″.

Como pitcher, Lasorda tuvo una carrera modesta a nivel de Grandes Ligas, con foja de 0-4, efectividad de 6.48 y 13 ponches, de 1954 a 1956.

Thomas Charles Lasorda nació el 22 de septiembre de 1927, en Norristown, Pennsylvania. Su carrera profesional inició cuando firmó con los Filis de Filadelfia como agente libre no elegido en el draft en 1945. Se perdió las temporadas de 1946 y 1947 mientras prestaba su servicio en el Ejército.

Lasorda regresó en 1948 y en una ocasión ponchó a 25 bateadores en un partido de 15 innings. En sus siguientes dos aperturas, recetó 15 y 13 ponches, actuaciones que llamaron la atención de los Dodgers, que lo adquirieron a los Filis. Jugó en Panamá y Cuba antes de debutar en ligas mayores el 5 de agosto de 1954, con los Dodgers de Brooklyn. Si bien no participó en la Serie Mundial de 1955 recibió un anillo de campeón como integrante de ese plantel.

Lasorda lanzó por los Dodgers durante dos temporadas, antes de que los Atléticos de Kansas City compraran su contrato. Fue canjeado a los Yanquis en 1956 y enviado a ligas menores en la categoría Triple A con los Osos de Denver antes de ser vendido de vuelta a los Dodgers en 1957.

Durante su periodo con los Osos, Lasorda fue influenciado por el manager Ralph Houk, quien se convirtió en su modelo a seguir.

Lasorda fue manager de nueve ganadores del premio al Novato del Año por la Liga Nacional, entre ellos Fernando Valenzuela, Steve Sax, Steve Howe, Mike Piazza, Eric Karros y Hideo Nomo.