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PANAMÁ (AP) — El nuevo telón rojo del Teatro Nacional de Panamá volvió a levantarse y con ello despertó nuevos vientos de esperanza para la cultura y las artes en el país centroamericano.

Y también hizo recordar a una de las grandes bailarinas que pasó por ese escenario: Margot Fonteyn.

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Después de permanecer clausurado por más de cuatro años, el segundo teatro más antiguo en Centroamérica reabrió la noche del jueves tras haber sido sometido a la mayor restauración desde su inauguración en 1908. Es una nueva etapa para ese edificio de arquitectura neoclásica en el Casco Antiguo de la capital, que tiene un alto significado para Panamá, pues se lo considera una de las mayores joyas arquitectónicas y por el contexto en que tiene lugar su retorno a las actividades.

“La reapertura pone punto final a un largo periodo de espera para ciudadanos y profesionales de la música y del arte por igual”, dijo a The Associated Press la directora nacional de Patrimonio Histórico de la nueva cartera de Cultura, Kathy Osorio. “Abre las puertas con su mejor rostro en un momento de esperanza que trae la creación del Ministerio de Cultura”.

Aunque la restauración la impulsó el anterior gobierno de Juan Carlos Varela, la administración que siguió del presidente Laurentino Cortizo destaca ese hecho al considerar que el nacimiento de un Ministerio de Cultura, que sí tienen otros países de la región, era una deuda. La reapertura también coincide con momentos notables, como el aniversario 111 del teatro, que se cumplió el 1 de octubre, y la celebración del primer centenario del natalicio de Fonteyn, un ícono británico del ballet que vivió largo tiempo y murió en Panamá en 1991.

De hecho, Fonteyn, quien estuvo casada con un empresario panameño, se presentó en el teatro junto al Ballet Nacional a inicios de la década de 1970, cuando el recinto reabrió después de haber pasado por otra importante restauración.

“Hay muchos detalles artísticos que amarran la historia”, destacó a la AP César Robles, asesor de la Dirección Nacional de las Artes del Ministerio de Cultura y encargado del proyecto de reapertura y humanización del teatro.

El país y los círculos artísticos quedaron muy preocupados al informarse hace más de cuatro años del deterioro paulatino del edificio –un patrimonio nacional– y de los peligros que acarreaba para el público. El pasado gobierno dio entonces luz verde para que fuese intervenido, lo que obligó a su cierre desde junio del 2015. Un par de años después arrancó la restauración por un costo de 15 millones de dólares.

El teatro comenzó a erigirse en 1904, un año después de que Panamá se convirtió en república tras su separación de Colombia, y se inauguró durante la toma de posesión del que fue el segundo presidente del nuevo país. Por eso al teatro se lo mira como un símbolo nacional.

Robles detalló que con la restauración se le adaptó al teatro un nuevo sistema de aire acondicionado o de climatización para protegerlo de la humedad, causante hasta hace poco de hongos y bacterias a la estructura. Asimismo, se sustituyó el techo del teatro, se reforzaron losas, se renovó el telón, se instalaron nuevos sistemas de iluminación y sonido, así como un circuito cerrado de televisión y un elevador para el foso de la orquesta. La fachada neoclásica, con sus seis arcadas coronadas y la entrada flanqueada por dos esculturas que representan a la musa de las letras y la música, lucía con nuevos bríos el jueves por la noche.

“Para nosotros es muy importante rescatar esta joya porque nos permite a nivel regional ponernos a la par del mercado cultural”, subrayó Robles. “Generalmente, nos saltan por alguna razón”.

Cortizo y su ministro de Cultura, Carlos Aguilar, habían reabierto oficialmente las puertas del teatro el 1 de octubre, el día de su aniversario, aunque la gala de reapertura se preparó para después. Y como sucedió décadas atrás, le tocó hacerlo nuevamente al Ballet Nacional de Panamá, dirigido esta vez por Gloria Barrios, quien estudió en el Royal Ballet School de Londres recomendada por Fonteyn y compartió escenario con esa estrella.

Si bien el acto se realizó con vacíos en la platea y los renovados balcones del teatro, para algunos artistas panameños presentes la reapertura era un momento que esperaban con ansias.

“Esto es especial, hacía falta”, dijo a la AP el cantante lírico y de pop clásico panameño Ricardo Velásquez durante el intermedio. “Todos los artistas estamos festejando el día de hoy. Estamos todos sedientos del arte y esta es la casa de la cultura”.