Advertisement

CIUDAD DE PANAMÁ (AP) — El papa Francisco lleva el Jornada Mundial de la Juventud a delincuentes juveniles que no pueden participar en el festival de fe de la Iglesia Católica.

El viernes, Francisco celebrará una misa especial en el centro de detenciones Las Garzas de Pacora, el principal penal juvenil de Panamá. Francisco escuchará confesiones de los reclusos en confesionarios que los propios detenidos construyeron.

Advertisemen

Es todo parte de la convicción del papa de que los prisioneros merecen la misma dignidad que el resto de las personas _ además de esperanza.

Francisco comenzó el jueves su primer día completo en Panamá con un mensaje de esperanza, dando la bienvenida a decenas de miles de peregrinos a la Jornada Mundial de la Juventud en un acto en la capital.

Los llamó a construir puentes y no “muros que sembrando miedos buscan dividir y abroquelar a la gente”, en una clara referencia al muro que el presidente estadounidense Donald Trump quiere construir en la frontera con México.

Previamente en el día, en comentarios al presidente Juan Carlos Varela, advirtió que los jóvenes están demandando cada vez más que los funcionarios públicos lleven vidas honestas que sean coherentes con los puestos que se les han confiado.

Transparencia Internacional estima que hasta 1% del Producto Interno Bruto de Panamá _ aproximadamente 600 millones de dólares _ pudieran haberse perdido en varios esquemas de corrupción durante el gobierno del presidente Ricardo Martinelli del 2009 al 2014. Martinelli fue extraditado a Panamá de Estados Unidos el año pasado para enfrentar cargos de malversación y espionaje político.

Además, dos hijos de Martinelli han sido detenidos en Estados Unidos y enfrentan cargos de corrupción en Panamá. Se sospecha que recibieron más de 50 millones en “pagos indebidos” del gigante de construcción brasileño Odebrecht, que está en el centro de uno de los mayores escándalos de corrupción en la historia.