Advertisement

Un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos mató de un balazo a una joven guatemalteca identificada como Claudia Gómez en un pueblo en la línea con México.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) comunicó el viernes a la AFP que el agente -con 15 años de experiencia- respondió a “un reporte de actividad criminal” alrededor de un desagüe en Rio Bravo, Texas.

Advertisemen

En un primer momento la Patrulla Fronteriza señaló que un grupo de inmigrantes atacó a los oficiales con objetos contundentes pero luego, en otro pronunciamiento no mencionaron dichos objetos.

“Descubrió a un grupo sospechoso de inmigrantes ilegales y les ordenó que se lanzaran al piso. Según el agente, el grupo ignoró su orden y en su lugar lo atacaron. El agente descargó una ronda [de disparos] de su arma de servicio, impactando a un miembro del grupo. El resto huyó”, describió la CBP.

Los bomberos dijeron que la mujer recibió un disparo en la cabeza. El hecho se registró el miércoles.

Claudia Gómez, nacida en Guatemala hace 19 años, murió el miércoles cuando un miembro de la Patrulla Fronteriza le disparó en la cabeza, según testigos, luego que la joven intentara ingresar sin autorización a Estados Unidos a través de la localidad de Río Bravo, al sur de Texas.

Claudia Gómez nació en el poblado de San Juan Ostuncalco, a unos 212 kilómetros al oeste de Ciudad de Guatemala. La joven, la mayor de tres hermanos, no pudo encontrar trabajo en su país.

Ataviada con su vestimenta indígena maya, la joven partió a Estados Unidos, país de donde fue deportado su padre en 2017.

“Queremos que se haga justicia y que pague con prisión su asesino”, indicó en una rueda de prensa en la capital Dominga Vicente, tía de la muchacha, que el día antes, según recordó, se comunicó con su madre y le aseguró que se encontraba bien.

“Yo creo que es el Gobierno el que está dando esa ley (esa orden). No es la primera persona que se está muriendo en ese país. Los han tratado como animales y esa no es la forma. Le pido a las autoridades e instituciones que pongan una disciplina o que les llamen la atención al Gobierno de EE.UU. para que no nos estén tratando como animales”, manifestó la tía de la muchacha.

Dominga Vicente dijo además que la joven se había ido a Estados Unidos hace unos 20 días por “necesidad de su vida propia y de su familia” y recordó que deja atrás a sus padres, una familia agricultora, y dos hermanos, de 5 y 8 años.

La tía de la fallecida también pidió ayuda económica para pagar la deuda que dejó la joven para viajar y para poder repatriar el cuerpo.